23 de julio de 2008

Voces... Palabras e imágenes

22 de julio de 2008

Porque por esto y para esto somos periodistas

MANIFIESTO PERIODISMO Y DERECHOS HUMANOS



Aunque sea triste, a veces hay que volver a la esencia, recordarla y exigirla. Reinstaurar la cordura. Esto es para nosotros el periodismo:

Gijón, 18 de Julio de 2008

La Declaración Universal de los Derechos Humanos debe ser el marco ético del periodismo.

El derecho a la información es una condición fundamental para el desarrollo pleno de la democracia, así como para que los ciudadanos puedan opinar y actuar libremente.

Los periodistas y las empresas periodísticas deben contribuir a que se respeten los derechos humanos, y su labor debe poner de manifiesto todas sus violaciones.

Las nuevas tecnologías amplían las posibilidades de acceso a nuevos medios de comunicación: democratizan el derecho a informar y a ser informado, y favorecen el desarrollo del periodismo desde el enfoque de los derechos humanos.

La independencia de los periodistas es vital para la sociedad y el periodismo es un servicio público a los ciudadanos que no puede estar sometido a intereses políticos o económicos particulares.

La defensa de los Derechos Humanos es una de las tareas primordiales del periodismo y los periodistas no podrán ejercer su labor si sus propios derechos humanos son vulnerados.



Tu apoyo es muy importante y por ello hemos lanzado un web para que las organizaciones y ciudadanos que lo deseen puedan leerlo, difundirlo o adherirse al mismo: http://www.manifiestoperiodismoyderechoshumanos.com/

Primeros firmantes:



Javier Bauluz. Periodista. Director EIF. Premio Pulitzer.

Luis Acebal: Vicepresidente Asociación Pro Derechos Humanos de España APDHE.

Eduardo Márquez: Periodista. Presidente Federación Colombiana de Periodistas. FIP.

Enrique Meneses: Periodista. Corresponsal desde 1956 de LIFE, Paris-Match, TVE, etc.

Walter Astrada: Fotoperiodista. Freelance. Premio World Press Photo 2007

Karen Maron: Periodista. Premio Club de Prensa Madrid 2006

Jesús Abad Colorado: Fotoperiodista. Premio Internacional Libertad de Expresión CPJ, Nueva York. Premio Nacional de Periodismo de Colombia.

Enrique Fidalgo: Fotoperiodista Diario El Mundo. Finalista Premio FotoCAM 2008

Miguel de la Fuente: Camarógrafo. TVE. Foster Peabody Award 2005

Juan Luis Sánchez: Periodista. Responsable de Comunicación Digital en Expo Zaragoza 2008

Rosa Jiménez Cano: Periodista. La Comunidad de El PAIS Digital

Patricia Simón
. Periodista. PIRAVAN. Coordinadora EIF

Ali Hussain Khudhair: Periodista iraquí de ABC News.

Juan Medina: Fotoperiodista. Agencia Reuters. Premio World Press Photo 2006.

Juan Manuel Pardellas: Director Informativos Cadena SER en Tenerife y Corresponsal EL PAIS Canarias.

1 de julio de 2008

A partir del 11 de julio...

25 de junio de 2008

No fue bueno, pero fue lo mejor

En pie como soldadito de plomo,
se preparó para caer en combate,
para la mutilación. 
Para el linchamiento, deporte nacional, independientemente, del país dónde esté.
O la cárcel.

También se preparó para el olvido,
para lo siguiente que vendrá,
para el Dios proveerá.
Y mañana será otro día,
depende del cristal con el que miras.
Todo es horrible o terriblemente bello.

No fue bueno, pero fue lo mejor.
Todo o casi todo salió de otra manera.

Quién no desearía 
poder ser otro en quién confiar, 
por quién dar su brazo a torcer?
Y ser de cualquier modo distinto.
Sea como quieran, siempre lo que quieran.

Y nunca volverá jamás a pisar un escenario,
lo verás si es que lo ves, 
siempre desde la platea.
Como un sueño inalcanzable 
como la Luna llena.
Cuando la quiere poner a los pies de su mujer.

No fue bueno, pero fue lo mejor.
Todo o casi todo salió de otra manera.

Y dónde el ratoncito Pérez, 
el scalextric y el Ibertren?
Y los putos Reyes Magos dónde están?
La rana que se convertía 
con un beso en la boca 
en princesa de boca de fresa.
Y dónde dejaste la pastilla de jabón.

No fue bueno, pero fue lo mejor.
Todo o casi todo salió de otra manera.

Preparó al milímetro su propia muerte,
always la lloró, la cambalache, 
over the rainbow.
Todos los tiburones del Caribe
que no consiguieron devorarle en vida.
La goleta, la bandera, tibias y calavera.
Todo al fondo del mar.


                     Enrique Bunbury


7 de junio de 2008

A veces, el arte hace pasar cosas como éstas y asoma algo parecido a la fé.

¿Pero fé en qué?


Hace dos días, como actividad de fin de curso, mi profesora de pintura Duli García, nos acompañó a una exposición de Feito. Un pintor abstracto-expresionista cuya obra hasta entonces me habría dicho bastante poco. Sin embargo, de la mano de Duli sufrí una reconciliación con la forma de interpretar nuestro mundo por parte de muchos pintores actuales. Descubrí lo que había detrás: investigación, experimentación, una interpretación de la esencia de las cosas y, sobretodo, como esos aparentes brochazos atravesados por una perenne e infranqueable línea negra, suponían una ruptura de lo establecido por una especie de big-bang que no somos más que todos los seres vivos, como esa pintura era capaz de atravesarme con su fuerza sobrehumana -y la vez tan humana-, como esa combinación de tres colores -en esta etapa del pintor son negro, magenta y morado con fondo blanco- podía condensar la vida misma y llevarnos a otra percepción de nuestro entorno a través de las sensaciones y emociones. Descubrí las texturas como ese gran descubrimiento que me regaló la técnica de la acuarela: los cielos, VER por fin los cielos como si de repente se me hubiese caido un velo de los ojos, una bruma que lo aplanaba, lo matizaba todo.





Pues bien, hoy me he encontrado con la presentación de una obra que, aunque aún no he escuchado, ya me ha enamorado por lo que supone: la conjunción del alma y la desgarradora voz de El Lebrijano y la palabra escrita de Gabriel García Márquez.









Entrevista en El País

Que el arte, en la mayoría de los casos, saca lo mejor de nosotros mismo no es ningún secreto. Yo, cuando mejor me siento, más plena, más exhultante, más sensible, es cuando escucho una gran canción o estoy leyendo un gran párrafo. Y eso que soy una absolutada iletrada en ambos campos. Ni con el trabajo más apasionante ni con el beso más inolvidable. Porque el arte lo invade todo y te despierta, te abre los poros, los dedos se despliegan, el cuerpo se tensa y la cara habla por sí sola. Por eso no entiendo porque sigue sin fomentarse realmente desde las instancias públicas. Recuerdo un debate al que asistí en Francia en el que, en un pequeño bar, se dieron cita una veintena de artista. El tema era si el Estado debía promover, es decir, subvencionar el arte. Del lado de los contrarios, se argumentaba que esto, evidentemente, podía prostituir el arte, promover el menos crítico, vanguardista, experimental o comercial. Del otro lado, la respuesta era clara: si el Estado no promueve el arte y la cultura, el mercado menos. En mi caso, me declino porque, asumiendo todos los riesgos que supone la promoción estatal del arte, prefiero esta opción que delegar toda la responsabilidad en el compromiso y sacrificio personal de los artistas. El arte siempre se abre paso, el más incomprendido, también porque finalmente responde a una necesidad, a un pulso vital del actor. Por tanto, en las sociedades ricas en las que las necesidades básicas no son tan apabullantes, es más difícil que el arte termine circunscrito a lo políticamente correcto. Y, mientras, al menos se fomentará su presencia, aunque no sea tan variada y justa como deseásemos.

Bueno, el caso es que sólo quería compartir mi alegría porque se hagan cosas como el nuevo disco de El Lebrijano.

¿Cuánta vida no trajo el disco Omega, de Enrique Morente y Lagartija Nick a mi fría casa en Lyon?





Pequeño Vals vienés, Omega

Enrique Morente y Lagartija Nick







La Aurora de Nueva York, Omega

Enrique Morente y Lagartija Nick

6 de junio de 2008

Volver... a Senegal

A la explosión de vida que empieza cada amanecer allá,
a su arrasante ritmo,
a su alegría,
a sus colores,
y a su eterno verano.

























Y como estamos en tiempos de fusión, Estrella Morente y su Vuelvo al Sur

1 de junio de 2008

Vientos de agua y amores cruzados

A veces, los amores llegan y se agolpan, compiten silenciosamente, no esperan a que el anterior se extinga para emprender la conquista y, entonces, una persona tiene que elegir entre dos amores.

Cuando dos te quiero se cruzan,
uno màs tenue, envejecido, desgastado,
dibujado con las primeras arrugas,
y el desengaño apostado tras la sonrisa.
Cuando dos te quiero se cruzan,
otro misterioso, arrollador, desafiante,
ludópata de las miradas clandestinas
y equilibrista suicida de las emociones.

Cuando dos te quiero se cruzan,
vientos de agua,
adioses verbales,
y fusiòn de amores.
Que en la vida, el amor, es pura transición.

Cuando dos te quiero se cruzan,
cambia el rostro, los horarios, las manías.
Las veces que nos reímos o enfadamos.
Pero, ay, el amor, el amor es pura transición.
Y sin todos los amores que arrastramos,
sin todas ellas,
quién sería yo, amor.
Sin todos ellos no se entiende este amor.

Patricia Simón

28 de mayo de 2008

Cap.I ¿Es necesario hoy el periodismo?

Autoejercicio de análisis de mi profesión

¿Es necesario hoy el periodismo como lo entedemos en la actualidad? ¿Realmente es un servicio sine quae non para las "verdaderas democracias"? ¿Quiénes son hoy los periodistas? ¿Quiénes son los que hoy en día informan independiente y honradamente a la sociedad? ¿Se puede practicar periodismo desde los grandes medios de comunicación? Y sobre todo, ¿necesita la sociedad hoy en día a los periodistas para estar informados?

24/03/2008
Hace apenas unos días, los periódicos enviaban a sus nombres insignes a Bagdad como conmemoración del quinto aniversario de la invasión de Iraq. El peligro para sus vidas, la dificultad para desarrollar su labor eran noticia. Durante cinco años, los periodistas iraquíes habían informado al mundo, a través de las grandes agencias, de las decenas de muertos diarios y de los contínuos fracasos del gobierno "democrático" por hacerse con el control. Me pregunto por qué su elogioso compromiso con la profesión, pero sobre todo con su propia supervivencia económica, nunca fue noticiable. Sin embargo, como parte del reality, ahora los medios envían allí a sus periodistas, como si sólo ellos fuesen capaces de informar en profundidad de lo que ocurre. Durante estos cinco años han sido los periodistas de agencia -los "invisibles y menospreciados de la profesión-, así como los trabajadores de organismos internacionales y ONG´s los que han informado desde Iraq y no creo que los ciudadanos hayan percibido una carestía informativa. Es más, son ellos la fuente de documentación del periodista que aterriza para los grandes reportajes, son ellos la fuente de información para los temas que desarrollarán "en profundidad", la llave de acceso a la población y, cada vez más, son ellos la misma voz que luego aparecerá en los reportajes de aniversario.

Nunca como hoy la profesión periodística se asemejó tanto a la figura del escribano: periodistas atados a una antena parabólica que "informan" de lo que acontece en todo el África subsahariana o en Asia oriental a partir de los informativos locales, periodistas que por la falta de tiempo contratan a un "asistente local" que le da las claves de la zona y le abre las puertas a la aglutinación de lo que ya fue información de agencia.

La información de los medios se ha convertido en un hábito de consumo y el periodismo de firma en objeto de consumo de firma, de diseño. La información está a un click del ratón y la corroboración a tres clicks más. Las ONG´s, los blogs, los organismo internacionales son ya una fuente de información al alcance de cualquier ciudadano, con el colofón periodístico de las agencias de prensa, gracias a las cuales cada día se hacen los grandes periódicos, informativos radiofónicos y televisivos.

La información, con una visión más cercana a El Mundo, ABC o El País, inunda nuestras vidas. Está por todas partes. Los periódicos gratuitos son depositados en las manos de los viandantes antes de que se hayan desprendido de la última legaña. Los croissants del domingo vienen acompañados del dominical con su Elsa Pataky en la portada, sus muebles de diseño inasequibles y, a veces, un reportaje social light.

El periodismo no quiere hoy al periodista, le molesta, es caro e incordioso. El periodismo hoy no es prescindible como no lo es el albañil, el zapatero o la esteticien. No sobran porque son parte de nuestros hábitos de consumo. Pero desde luego, cuando me levanto y deseo saber que está pasando en el Chad o en Tíbet o en el barrio sevillano de las Tres Mil no necesito un periódio para que me lo cuente. Me basta con internet, con las agencias de prensa, con los propios blogs de los periodistas que sólo allí pueden contar lo realmente interesante, con las páginas de las ONG´s... Sólo que, por ahora, leer un periódico con cuya línea editorial comulgue más me resulta más rápido porque aglutina algunas de las noticias que me pueden interesar. La comodidad en el consumo siempre fue un punto a favor.

Sí al periodista, no a los medios. Ésta parece ser la corriente de opinión que cada día cobra más peso entre muchos colegas de la profesión. Que los medios tradicionales no necesitan al periodista cada día es más evidente. Pero, ¿puede el periodista ejercer su labor al margen de éstos?

Madre y García Montero



Hace un año lo escuche durante el recital que García Montero y Ángel González dieron durante la Semana Negra. Nos emocionó y nos permitió sentir, de una vez por todas, lo que es ser hijo.

Una mujer en la marcha

(Con motivo del día de sus derechos)


Foto: Jesús Abad Colorado


Te vi marchar, con angustia, por el país que padecemos, con tristeza, por los muertos que lloramos, con los pies firmes sobre la tierra que extrañamos.

Te vi marchar, con dignidad, por la justicia que no llega, por la paz que no alcanzamos, por el sueño que anhelamos.

Te vi marchar con pasos de esperanzas liberadas, con gritos de llantos contenidos, con emociones tantas veces encontradas.

Te vi marchar en una danza de alegrías y sonrisas, arrebatándole al miedo su lugar de siempre, haciendo vida en medio de tanta muerte.

¿Quién eres tú que puedes hacer tanto por mí y por los otros?

Yo estaba ahí, en la marcha, y vi cómo la palabra mujer se confundió en la multitud y desde su rostro comprendí que todas éramos ellas.


Jorge Rojas

Director de la Consejería para los Derechos Humanos y el Desplazamiento de Colombia

Vía Constanza Vierira, corresponsal de la agencia IPS en Bogotá



24 de mayo de 2008

Cómo vivir cuando uno quiere estar del lado de las víctima y se sabe verdugo

"Dicen que el dolor es real sólo cuando consigues que otro crea en él. Si no lo logras, tu dolor es locura. Es necesario creer en el dolor de los palestinos, acosados, atacados, asesinados, para que no caigan en la locura: hay que reconocer su dolor real, dar testimonio público de su sufrimiento, de su soledad y de su amargura, para evitar que caigan en la enajenación y en el suicidio".





A mi vuelta de Líbano en noviembre de 2006, me encontré con estas imágenes en los informativos, pero en las que además aparecía una intervención desesperada de una de las mujeres al final qué gritaba "¿Dónde está el mundo?, ¿Porqué permite que ocurra esto?". Yo venía del mayor campamento de refugiados palestinos del Líbano, Eil El Helwe, donde sobreviven 40.000 personas hacinadas desde hace cuatro generaciones. Con la sensibilidad a flor de piel, el silencio internacional ante estos hechos se me hizo más insoportable y fue Soledad Gallego Díaz quien rompió el muro de la vergüenza que para mi suponía éste con el artículo de opinión que encabeza este texto y que puedes seguir leyendo aquí.

Le escribí dándole las gracias por sus palabras y ella me dio una lección de esas que sólo los grandes profesionales pueden protagonizar: Me dio las gracias a mi porque "finalmente es gracias a testimonios de periodistas como usted que acuden a lugares como El Helwe como los demás logramos enterarnos de lo que ocurre".

Hay que creer en su dolor para evitar que caigan en la enajenación y en el suicidio.

Este fin de semana una de las noticias de la portada de elpais.es hablaba de esta enajenación y suicidio que ya tiene su reflejo en nuestras calles, en "nuestro país". Un ex policía rumano secuestra a los propietarios de un bar por un trabajo y un techo.

"No importo a gente, ni a Gobierno, ni puta Zapatero. Soy un puto extranjero que quiere un trabajo y una habitación. No quiero dinero. ¿Por qué no puede vivir en España un extranjero?", dijo a la prensa que fue llegando durante las siete horas que duró el secuestro.

Nuestro mundo está basado en unos pilares políticos, económicos y sociales feroces, competitivos y de lucha continuada a imagen y semejanza de los que los creamos, el animal humano. Mientras cada vez hay más gente formada, mientras somos más los que accedemos a una educación en la que se nos enseña las grandezas humanistas de las que los seres humanos somos capaces, mientras cada vez hay más teatros, museos, cines y necesidad de ocio con la que saciar nuestros nuevos sistemas de valores hedonistas - que en nuestro sistema de mercado se ha convertido en ese voraz tercer sector de servicios que es el ocio-, mientras cada vez valoramos más una copa de buen vino compartida con los amigos en la vinatería más hermosa del barrio frente a la "despreciable ansia de nuestros mayores por escalar posiciones sociales, tener más coches y casas", hay un hombre que enloquece por querer participar de todo nuestro mundo, del de nuestros padres y del nuestro. Un hombre que defendería las fronteras, las hipotecas y la democratización de la cultura hasta que le tocó salir de sus fronteras y dejó de tener derecho a nada. El individuo reconoce, incluso en el peor de los momentos, su grandeza. Existe y tiene derecho a existir, aunque nadie se de cuenta de ello. Y es entonces cuando, una vez invisible, la locura empieza a invadir su cuerpo, se extiende por sus piernas, por sus brazos, inunda de tristeza su corazón y niebla la razón. Si la gran epidemia de nuestra sociedad es la soledad, el individualismo, el déficit de lazos que nos hagan sentir necesarios, irremplazables para otros, y que termina dando lugar a esa terrible enfermedad que es la depresión, ¡que no sufrirá aquel que llega a otro país sin nada y que por tanto es percibido como nada, como un usurpador, y que en el mejor de los casos se le llamará solidaridad a permitirle la entrada y el disfrute de nuestras calles y mercado de trabajo.En la magnífica serie Vientos de Agua -que apenas si duró cuatro capítulos en Telecinco y que es una de las visiones más esclarecedoras del fenómeno de la inmigración y recomendable para todas las edades- su protagonista, un inmigrante argentino hijo de inmigrante español, lo explica así: "estoy harto de que me traten como a un tipo que se coló en una fiesta".

La innata percepción que tiene uno de si mismo como un ser importante entra en combate con la que día a día ve reflejada en las miradas de los otros, el desprecio o simplemente la ausencia, el vacío. Y en un arranque de cordura/locura el ex policía rumano, que de repente se convierte en un secuestrador, grita que existe, necesita que alguien le escuche pedir lo que para él es básico, un trabajo, aunque sabe que ya nada tiene sentido porque se ha convertido en uno de esos criminales a los que el combatió siendo policía en su país. Pero lo ha dicho, alguien lo ha escuchado, se ha revalorizado al volver a ser mirado a la cara, al increpar ahora él ¿por qué no importa a nadie?. Y mientras, yo, que me crié sin creer en las fronteras porque para mi ser española no era más que otro calificativo; yo, que llegué a ser y tener lo que tengo gracias al esfuerzo de un padre que participó activamente en un proyecto que él llama orgullosamente España, me encuentro frente a frente con este hombre, frente a su dolor que termina convirtiéndose en enajenación de la que yo me contagio porque me cuesta conciliar esos dos mundos de los que participo minuto a minuto, que construyo con cada uno de mis actos: el excluyente, el defensor del Estado del Bienestar capitalista y asesino, y ese otro hedonista que mira con desprecio al anterior, que lo combate desde la escritura, desde las tertulias, desde los viajes al exterior para contar aquí lo que allí pasa, y que no hace sino dar carnaza a este nuevo mercado de ocio que para competir ante la gran demanda, baja los precios, los salarios, ningunea los derechos del trabajador y que se enmascara tras una careta progresista, humanista.

TODOS sabíamos que el sistema económico que se plantea como la única forma posible, como los Dioses sin los cuales no sería posible la existencia de unos seres tan grandiosos como nosotros, tenía fallos y que ya había demostrado anteriormente su alto grado de falibilidad. Y todos sabíamos, porque así ha sido siempre, que su supremacía, pero también supervivencia, se basaba en el aniquilamiento, mutilación y derrota de las vidas y las esperanzas de los otros por alcanzar mejores cotas de riqueza. El capitalismo sólo se defiende mediante la guerra, en la que todos estamos implicados, de la que todos somos víctimas y esclavos, pero que con el surgimiento de una conciencia más integradora y con un mayor grado de identificación con las demás personas por encima de las fronteras - una conciencia que sólo puede alcanzarse gracias a tener cubiertas las necesidades básicas y que, en este caso, también es fruto del mismo capitalismo-, pues bien esa conciencia ha descorrido el telón y nos ha mostrado a nosotros mismos como cómplices de esta barbarie. Y ahí comienza otra enajenación, la que nos enfrenta con nuestra falta de coherencia, de integridad y que, a mi personalmente, me crea una constante sensación de culpabilidad que, por mi trabajo, tiene rostros y nombres. Son amigos que me abrieron su alma, las puertas de su casa y me pusieron la mesa con lo que tenían porque allí aún no han perdido las buenas costumbres. Pero la misma percepción de mis conflictos internos me provocan el desasosiego de la consciencia de mi propia egolatría, ensimismamiento con mi propio ser frente al terror que me rodea. Una muestra más de nuestro propio pijerío. Y, por otro lado, ¿en qué mundo vivirán nuestros hijos, solidarios, comprometidos, pero cada vez más conscientes del dolor y enajenación ajenas? Cada generación protagoniza nuevas cosmovisiones, con las grandezas de los nuevos descubrimientos y con sus propios traumas. A nosotros nos tocó la de tener amigos cooperantes, la de la consolidación de la cooperación al desarrollo de nuestros gobiernos, pero también la de la llegada de otros que, irremesiblemente entran en conflicto con nuestro statu quo. Estamos en la primera etapa y faltan pensadores que nos guíen y faltan oídos para escuchar a los que hablan.

No basta con ponerse en el lugar del otro. Es imprescindible reconocer de qué lado estamos, aceptarlo, asimilarlo y convivir con ello. Es primordial no transmitir a las próximas generaciones complejos que nosotros no nos atrevimos a resolver o, al menos, a destapar. Desterrar las caretas que tomamos prestadas de las generaciones anteriores cuando pensábamos que nuestro tiempo no nos daba la oportunidad de luchar por un mundo mejor. Nuestros enemigos han dejado de tener rostros fácilmente identificables y porque ya son muchos los que se implicaron en gritar por un mundo mejor y porque hoy son muchos, muchos más, hay que renunciar a la seguridad que otorga a la construcción de nuestra propia identidad considerar que establecer este combate nos convierte en unos iluminados, en unos salvadores de gran corazón. Porque de esta lucha depende también nuestra propia cordura, que es mucho más importante que las grandes -y falsas- expectativas que infundaron todas las declaraciones de derechos del mundo, la omnipresente publicidad emocional y nuestros padres, que cargados de amor, nos convencieron de que debíamos tocar el cielo cada minuto para ser realmente felices.

Hace cuatro años, acompañé a un nigeriano en su viaje de vuelta a España. El gobierno de Aznar le había deportado ilegalmente a Nigeria, sin atender su demanda de asilo político por estar amenazado por su defensa de los derechos humanos y en contra de las petrolíferas en su país. La Audiencia Nacional, cuatro años después, resolvió que tenía derecho a que su demanda de asilo fuese admitida a trámite y que debía ser localizado para traerlo a España. Nadie sabía donde estaba, salvo un amigo. Festus (fiesta), que así se llamaba, había pasado cuatro años deambulando por África reiniciando una y otra su viaje hacia Europa. Había sufrido torturas, hambre y sed. En apenas treinta minutos cruzamos la frontera natural que es el Estrecho de Gibraltar en un ferry. Siempre recordaré como a los pocos días de nuestra llegada, Festus se quedaba absorto mirando las costas marroquíes. Era geofísico, con una energía apabullante y con alma de líder. ¿Cómo asimilar todo el sufrimiento que acumuló durante cuatro años para llegar a un lugar donde poner a salvo su vida y que en apenas veinticuatro horas había sido posible gracias a un papel con un sello? La percepción que los otros tienen de uno termina formando parte de uno mismo, las posibilidades que los demás te reconocen terminan calando en tu propio potencial. ¿En qué creer a partir de ese momento, en ti?

Se estima que en España unas 800.000 personas sufren el síndrome de Ulíses, un trauma de naturaleza psicológica que da lugar a una situación de estrés límite, con cuatro factores vinculantes: soledad, al no poder traer a su familia; sentimiento interno de fracaso, al no tener posibilidad de acceder al mercado laboral; sentimiento de miedo, por estar muchas veces vinculados a mafias; y sentimiento de lucha por sobrevivir.

Quizás, la sociedad española, cada vez más rica, formada, con un creciente sentimiento de pertenencia a un mundo que va mucho más allá de las fronteras, cambiante y tan heterogénea como ese Real Madrid multicolor que defienden los ultras con la bandera preconstitucional, termine siendo víctima de un dolor propio, el de la toma de consciencia de nuestra complicidad. Y como si de una revisión del poema de Brecht se tratase ("Primero se llevaron a los judíos pero a mi no me importó porque yo no era judío..."), quizás ese dolor nos inunde primero a los que no gozamos del parangón de la defensa de la patria, la nacionalidad, la historia o "las costumbres españolas" como dijo alguno durante la campaña electoral y, de repente, nos demos cuenta de qué papel tuvimos, de qué demonios hicimos. Pero más pronto que tarde, todos terminaremos sumidos en el desconcierto de nuestra participación indigna en un mundo que ya no nos es lejano, pero cuya configuración legitimamos. Yo no me puedo sentir de orgullosa de la historia de mi país, característica por sus colonizaciones, explotaciones y golpes de Estado para salvaguardar la desigualdad. Y mucho menos de la España actual, de sus colonizaciones económicas, racismo, cómplice de la muerte de miles de personas en el mar en su intento de llegar a las costas europeas, ni de una sociedad que hemos olvidado de donde venimos. Pero sí me siento cómplice de todo ello. Y si todo sigue igual, y si no aprendo a reconocer y convivir con todas estas contradicciones, terminaré creyendo que mi dolor es locura, que el dolor de todos españoles que cada día dedican su tiempo a ayudar al otro es locura, y entonces, quizás, termine creyendo que la violencia, que un secuestro o un atentado contra las grandes empresas en latinoamérica es la única forma de que se escuche: Mea culpa, pero cómo clamaban aquellas mujeres palestinas, ¿Dónde está el mundo¿, ¿Por qué permite que ocurra esto?

22 de abril de 2008

Grabación de un vigilante del metro de Madrid pateando a un viajero

VIDEO


La primera hostia la dio tras acariciarse los dedos por unos segundos
con la misma emoción con olor a bilis que le provocaba mirar con descaro a las niñas,
decirles lo que le viene en gana cuando se las cruza por los pasillos del metro.
A las negras les dice ¡guarra! tras desearlas y ¡zorras! por la frustación de que ni siquiera le miren.
Aunque sea con asco.
El mismo placer que le invade cuando posee a su mujer sin preámbulos,
porque ella nunca quiere,
porque es suya
y porque a él le excita no tener que pedir permiso.
Un buen padre de FAMILIA. De los de toda la vida.

La segunda hostia le cruzó la cara al hombre, casi lo tumba, mientras busca el maldito ticket del metro.
Las risas de sus amigotes, con la autoridad de Prosegur grabadas en sus espaldas,
no consiguen acallar el latigazo seco que no arranca un mísero quejido al muerto de hambre.
Al que todos miran como el miserable.

Dos SEÑORES pasan de largo. Tienen la comida caliente esperando en la mesa.
"¡Venga, a tomar por culo ya... a la calle... ¿subo y te doy otro palo?"
La vícitima de los VIGILANTES PARA NUESTRA SEGURIDAD recoge algo del suelo
!Zas! El valiente aprovecha para lanzarle una patada en el estómago al indigno.
Y sus ayudantes, los que están a su servicio y al mío, lo arrastran a la puta calle.

"¡Está todo grabado!" dice uno.

Y ahora todos os vemos, a vosotros, los miserables, los rastrojos que no merecéis llamaros personas,
los señorones que necesitáis humillar, apalear, escupir al indefenso para creer que existís,
que alguien se de cuenta de existís aunque sea por el nauseabundo olor de vuestro aliento o
por los cardenales que dejan las botas que otros os ponen por NUESTRA SEGURIDAD.

21 de abril de 2008

Sometimes later

2 de abril de 2008

Enjut@ Mojamut@

Atemporal me lanza este meme que inició Lula por

Ahora que se acerca el día de la Mujer, lanzo el meme de Enjut@ Mojamut@. Se ha elegido la figura de Enjut@ por ser un símbolo de internauta avanzad@. El objetivo del meme es sondear los usos y costumbres de los que pululamos por Internet por un canal directo y transparente. Propagando el meme se ayudará a conocer cómo es la relación de las mujeres y los hombres con Internet. Será ¿Intensa o sólo los sábados? Seguro que con esta cadena podremos elaborar un informe alternativo a los que se publican desde fuera de la Blogosfera. La información será pública y fácilmente trazable desde Technorati.



Voz en off_ ¿Cuántas horas de media pasas conectada a Internet? Desde hace un par de meses para acá "poco". Un par de horas al día dedicadas a leer blogs de amigos, que me permiten saber en qué andan pese a la distancia y conocer cosas nuevas que normalmente no aparecen en los medios tradicionales, y unos veinte minutos en echar un vistazo a la prensa. Pero todo depende del volumen de curro que tenga. Cuando tengo tiempo me gusta investigar, pero sigo estando más enganchada a la lectura de libros.
Voz en off_ ¿Cuántas cuentas de correo tienes? La del curro; una en gmail, una en hotmail. Pero la que utilizo realmente es la de gmail.
Voz en off_ ¿De cuántas redes sociales eres? Sólo tengo una cuenta messenger desde hace años que nunca utilizo.
Voz en off_ ¿Qué te gusta más para expresarte el blog, el wiki, el flickr o twitter?Sólo utilizo el blog, y muy poco. Cuando termino de currar con el ordenador, normalmente editando temas sociales fuertes emocionalmente, no me apetece seguir colgada del teclado.
Voz en off_ ¿A cuántas mujeres blogueras conoces personalmente?A la mayoría de las que leo, por lo que creo que acudo a los blogs sobre todo por saber de los amigos.
Voz en off_ ¿A cuántas mujeres blogueras lees habitualmente?Acudo diariamente a tres o cuatro blogueras, que son blogueras.

17 de marzo de 2008

Los pecados del arte contemporáneo

El título de un libro que, según indica el autor, no es un libro contra el arte contemporáneo, sino contra el abuso -en muchos casos rozando la pura estafa- del arte contemporáneo.


¿Se puede considerar como arte unas latas viejas que contienen los excrementos del artista? ¿O cadáveres diseccionados y embalsamados? ¿O un retrete sobre fondo blanco? ¿Qué valdrán en el futuro? Según el ex-ministro Pimentel,nada."Gran parte de esas instalaciones no son en verdad expresiones artísticas, sino simplemente el fruto de un esfuerzo por sorprender o espantar al burgués que todos llevamos dentro.Y su valor será tan efímero como el rechazo instantáneo que generan, para caer después en el cementerio del olvido, enterrado por la siguiente provocación de turno".

Según el autor del libro, por vez primera en la historia de la humanidad las personas no entienden el arte de su época. Se limitan a observarlo estupefactos, asintiendo resignadamente a las interpretaciones que les proporcionan, por el temor de que lo acusen de insensibles, anticuados o timoratos.





"¿Por qué, entonces, ingresa tanto dinero con la simple provocación o espanto? ¿Es que la búsqueda de la belleza ha muerto? ¿Es que lo feo reina sobre lo bello?", se pregunta el autor, Esparza.

Según éste, los ocho pecados capitales del arte contemporáneo son:

1) Búsqueda obsesiva de la novedad, objetivo fundamental del creador. El artista no aspira a crear una buena obra, sino una obra nueva, que sorprenda por su novedad.
2) Desaparición de significados inteligibles. Si no se entiende, mejor. Si se entiende, el artista cree que ha fracasado.
3) Transversalidad de los soportes, todo vale, el propio soporte se convierte en arte. ¿Pero pueden ser arte paquetes de cigarrillos pegados sobre muebles o latas apiladas?
4) La consagración de lo efímero.
5) La vocación nihilista, la carrera desenfrenada por destruir cualquier referencia sólida, estable.
6) Apariencia de subversión, cuando en verdad está en gran parte subvencionada desde el poder de turno, que sigue sin entender ese arte, pero que se siente moderno amparándolo.
7) El naufragio de la subjetividad del artista, que no valora otra realidad distinta de propio yo, y que, por mor a ese culto a su subjetividad más radical, termina por no entenderse ni él mismo.
Y 8) Obliterar cualquier búsqueda de la belleza, concepto que se considera retrógrado y perverso.


Según Pimentel, el ensayo de Esparza se atreve a exteriorizar lo que muchos piensan, pero que callan por temor. Una breve y clara historia del arte moderno que escandalizará a los mercaderes y voceros del negocio artístico y que reconfortará a quienes todavía creen en la palabra belleza. A nadie dejará indiferente y a todos nos hará pensar, estemos o no de acuerdo, con las tesis expuestas.

Si soy sincera conmigo misma, yo tampoco entiendo "ese arte". Es más,una vez fui a ARCO a ver un cuadro de Frida y lo demás no sólo no me gustó sino que fue víctima del paupérrimo sarcasmo del que soy capaz.

7 de marzo de 2008

ETA asesina a tiros a Isaías Carrasco en Mondragón


Un par de cerdos cobardes han asesinado con tres tiros en el cuello a Isaías Carrasco ANTE SU MUJER Y SU NIÑA. Tenía cuarenta y dos años, tenía tres hijos y fue concejal del PSE. Ahora está muerto. Y yo sólo puedo llorar. Pero si pudiera hablar les diría lo que les dijo Maruja Torres en su columna de opinión de El País tras el atentado de la T-4 .

"sois unos asesinos. Posiblemente los asesinos más malos e idiotas del planeta. Qué coño una nación para vosotros. No servís ni para ilustrar una historieta. Qué sería de esas mentes vuestras privilegiadas sin explosivos, sin pistolas, sin balas, sin robar coches, sin anónimos, sin ejercer la extorsión, sin amedrentar y sin los bichos de Batasuna y otras garrapatas afines. Claro que tenéis que vivir del cuento nacionalista. Andaríais frescos si os vierais obligados, como los seres humanos normales (es decir, humanos), a ejercer un oficio, estudiar una carrera y no digo ya desarrollar una tesis o hacer oposiciones. Matar obreros, jueces, guardias civiles, políticos, periodistas, catedráticos: eso os da de comer. La maldad. El resto de vuestra capacidad cerebral da lo justo para aguantar la capucha.

No sé por qué los científicos británicos se ufanan de querer inventar un híbrido de humano y animal para sus investigaciones. Aquí ya lo hemos logrado. Es un cruce entre gilipollas y hiena, y responde a la denominación de etarra.

Pero no quiero acabar sin pedir perdón por esta columna a los gilipollas no violentos y a las hienas".


20 de febrero de 2008

PERFOPOESÍA EN SEVILLA

Mañana comienza el I Festival Internacional de Perfopoesía de Sevilla. Aprovechando que paso por allí, y porque me pica la curiosidad, asistiré a la cabalgata poética que que saldrá del Ayuntamiento a las seis de la tarde. Un intento de "que la poesía no dé miedo".



Se busca musa



Se busca musa.
Abstenerse flacas
resentidas travestidos y envidiosas.
Sueldo escaso
noches de amor intenso
y libros como hijos.
Cristina Peri Rossi

13 de febrero de 2008

Un poco de humor en estos días" de defensa de la alegría" y otras grandes decisiones

Las pequeñas cosas en las que noto que me hago mayor



1. Tengo tiempos de crisis y de bonanzas económicas.
2. A veces, muchas, mi madre habla a través de mi boca. ¡Y estoy de acuerdo con ella!
3. Si salgo el viernes, el sábado ni de coña. Y la resaca me dura hasta el domingo.
4. Me enamoro de un clásico y de repente, la mayoría de lo que escucho por todas partes me suena a revival.
5. Cada vez valoro más la calidad. Puedo comer verduras congeladas una semana, pero de repente degusto un tomate de verdad y me prometo no volver a comprar transgénicos.

Ejemplo práctico: Un domingo por la noche me desdoblo y me veo más feliz que una perdiz preparando lentejas, con una sonrisa en la cara por haber conseguido hacer una carátula para un dvd, mientras sigo arrastrando la pereza de una salida el viernes de la que supuestamente me había restituido durante un sábado de relax, pero que no me impide bailar el disco de Janis Joplin en directo que me asaltó en Media Markt y que me permití comprar, junto al último de Javier Limón y a la gran serie "Vientos de Agua", el mismo día que cobré mientras me digo... "Janis, después de ti, el silencio". Y me quedo tan pancha.





Summertime, Janis Joplin y Jimi Hendrix

Y encima, a los que tienen el poder de decidir que los pobres no pueden ser noticia porque pueden estropear el desayuno, les dedico:


28 de enero de 2008

¡Espectacular!

Resumen de las perlas que Gran Wyoming dedica, en su programa de la sexta El intermedio,a la jerarquía eclesiástica española.

24 de enero de 2008

Calcetines y campaña electoral

Ella miraba de reojo los calcetines calentitos que él le había regalado por Reyes mientras mojaba las galletas en la leche que aún esperaba el café que no terminaba de fluir de la cafetera. Ella nunca se hubiese comprado esos calcetines, aunque le gustaban. Sabía que él soñaba con verla andando descalza por la casa, desnuda como por la playa donde por fin se descubrieron mutuamente. Pero también él sabía que pese a mantener la casa norteña a una temperatura tropical -con el consiguiente gasto mensual y aporte al calentamiento global-, ella no había renunciado a dormir con calcetines -desnuda como en aquella playa, pero con calcetines-. Así era aquella relación, probablemente todas. Ambos cedían en los grandes asuntos y, sin embargo, los pequeños detalles, las insignificantes manías se alzaban como señas de identidad, más por pereza que por egoísmo.

Ella tenía uno de esos días de eterna duermevela. Había estado soñando todo el día con playas cálidas del sur donde abandonarse a las olas y a un favorecedor bronceado. Pero, en realidad, lo que más le apetecía era abandonarse con el libro que tenía en la mesita de noche desde hacía semanas. Cada noche lo abría, pero la conversación, el amor o el sueño vencían a la ansiada lectura. Esa tarde sólo le apetecía leer -y permitirse pequeñas interrupciones para deleitarse primero con un helado, más tarde con el mencionado café con leche... más tarde... sentarse a teclear las nimiedades que se le pasaban por la mente -mientras paralelamente rondaba a sus escritores y comunicadores más consultados, sus amigos y conocidos blogueros. Éste era uno de esos tics que consideraba que había cambiado más los hábitos de trabajo actuales.

Él ya había emprendido el seguimiento de la campaña electoral -a ella le sorprendía sus hobbies y a él le sorprendía que su admirada e inteligente compañera se decantase por el reality Fama antes que por el divertido "Sé lo que hicísteis la última..."-. . A veces, éstos eran los hábitos que los hacían entrañables ante el otro, otras, el desencuentro por que el otro no estuviese abierto a compartir tan "exquisitos" placeres.Y ambos se sorprendían de que uno de los momentos más anhelados del día fuesen esas sobremesas abrazados en el sofá... viendo la tele!

Esa tarde, ambos tenían tareas pendientes, deberes ineludibles. Pero la primavera vespertina de la que disfrutaban desde hacía días había concluido su excursión por el hemisferio norte y se había vuelto al amado hemisferio sur. Si la primavera se podía permitir esos lujos, se decían, por qué ellos no podían disfrutar de una tarde invernal. Él con su campaña electoral, ella con su respetada Doris Lessing. Cada uno en una habitación, pero ambos arropados por la cara calefacción que les acercaba a su añorada playa sureña. Y de vez en cuando, una visita a las habitaciones contigüas con calcetines, café en mano y un abrazo invernal.


23 de enero de 2008

Cuando pensaba que todo sería siempre igual y que encontraría un lugar donde las calle no tendrían nombre




Hubo un tiempo en que nunca había prisas y pensaba que todo sería igual siempre. Hubo un tiempo en que además de crecer, aprendí qué crecer suponía elegir y renunciar. Hubo un tiempo en el que, de repente, me di cuenta de que ya nada era igual. A veces, lo recuerdo como un bing bang, otras como un desdoblamiento. Resulta entrañable cómo recordamos a ese yo del pasado, como a un hermano pequeño al que se ama incondicionalmente, maternalmente. Un otro yo al que siempre disculpamos, justificamos y añoramos. Este año cumplo veinticinco y admito que ya no me veo tan diferente.

La banda sonora de aquellos tiempos era esta canción, Where the streets have no name, del disco The Joshua Tree de U2.

Miss Kosovo

"Kosovo es, a día de hoy, un lugar difícil de encontrar en un mapa. Geográficamente lo podemos situar en los Balcanes, pero eso no termina de aclararnos cuál es la situación de Kosovo. (...)
Ocho años de incertidumbre, en el que ha habido constantes rumores sobre las posibles soluciones a la situación. Y el problema es que Kosovo no existe como país, y no poseer dicho estatus le impide mantener cualquier tipo de relaciones oficiales con otros países. Pero los que sí existen son sus más de dos millones de habitantes. Una población civil diezmada por el paso del tiempo y frustrada ante la falta de expectativas."

En Kosovo está Nico


La evolución de las etapas históricas, el desarrollo de los plazos, no se lleva nada bien con este mundo globalizado en el que cada minuto escupe millones de gigas de información. Los acontecimientos se presentan como si fuesen el resultado del último segundo del reloj de nuestra casa y, por ello, los cambios para mejor siempre nos resultan lentos, muy lentos. Especialmente, cuando somos conscientes de que las víctimas del tiempo son las personas. Pero también es el tiempo el que termina curándolo TODO.

En Kosovo se ha parado el reloj de los grandes organismos internacionales, de los despachos donde se decide la vida de los demás, y mientras las heridas no terminan de cicatrizar porque no se ha encontrado la medicina, porque ni siquiera sus propios protagonistas saben el antídoto.

Por eso hoy, se me viene esta canción a a cabeza. Porque las varillas del reloj no funcionan y porque me da miedo que se olvidé el horror que el odio provocó.


Miss Sarajevo fue compuesta por Bono y siempre será recordada por la interpretación conjunta con Pavarotti, The Edge y Brian Eno en un concierto en Italia.


La canción está inspirada en unos hechos ocurridos durante la Guerra de Yugoslavia. Mientras en Sarajevo morían cientos de personas, un grupo de personas organizó un concurso de belleza.


"Hay un tiempo para mantener las distancias,
un tiempo para volver los ojos.
Hay un tiempo para mantener la cabeza gacha
para pasar bien el día.
Hay un tiempo para el maquillaje y el pintalabios
Un tiempo para cortarse el pelo.
Hay un tiempo para ir de compras al centro
para encontrar el vestido apropiado que llevar.
Ahí viene ella, las cabezas se giran.
Ahí viene ella, para recoger su corona..."

22 de enero de 2008

Ida Rubenstein


Retrato de Ida Rubenstein, Valentin Serov

La bailarina rusa Ida Rubenstein fue uno de los patrones de belleza e iconos de la Belle Époque. Ida Rubenstein no está considerada una de las grandes bailarinas de la historia, sin embargo, su recuerdo pervive gracias a su fuerte presencia escénica y a su capacidad de interpretación.

Interpretó obras tan sensuales y atrevidas para la época como Scheherezade o la obra de Oscar Wilde, Salomé, durante la cual se desnudó íntegramente.

Ida Rubenstein fue retratada por numerosos artistas de la época, entre ellos, por Valentin Serov o por su compañera sentimental, Romaine Brooks. Unas imágenes en las que destacan una sensualidad y feminidad escasa en nuestros días.




La Venus triste, Romaine Brooks


Retrato de Ida Rubenstein, Romaine Brooks









Sherezade, de Rymski Korsakov

Preciosa

18 de enero de 2008

Poetas

Mi primo Alejandro me regaló esta joya desde su Buenos Aires querido

La dueña

Ella estalla como el verano,
no es posible evitarla o detener su rostro,
avanza en cualquier calle,
aun hace ruido al pie de mi silencio,
muchas veces me miran para ver su dulzura,
por ella se me han puesto
suaves las manos, suave el corazon,
la muchachita infinita me posee,
llena mis dias con su ausencia,
no me deja andar triste, me permite subir por su recuerdo,
todo lo mas habra que ver como vivir sin ella,
la señora sentada al fondo de mi sangre.

Juan Gelman

Y hoy descubrí estos otros tesoros

“Una mujer y un hombre atados por sus labios
llenan la noche lenta con toda su memoria
Una mujer y un hombre más bellos en el otro
ocupan su lugar en la tierra.”

Juan Gelman

Él ha encontrado las palabras para la muerte de Ángel González,
Sofía también.

Algún día, espero encontrarlas yo también.

"A tu edad el amor es una ilusión"

¿Pero es amor si deja de ser una ilusión? (Esta frase me ha quedado bastante Carrie Bradshaw en "Sexo en Nueva York").

"A tu edad el amor es una ilusión es una de las frases de la película "El amor en los tiempos del cólera" que aparecen en el trailer.



"Hay amores que se esperan al invierno y florecen
y en las noches de otoño reverdecen
tal como el amor que siento yo por ti".

Un fragmento del delicioso bolero que interpreta Shakira para la película "El amor en los tiempos del cólera". Qué ganas tengo de verla...



Manolo Saco nos exorciza...

"Él(el demonio) y sus secuaces perdieron, como era previsible (hasta un niño de mi edad lo entendía), y fueron arrojados al infierno. Pero ¡oh sorpresa!, no para ser condenados ellos mismos, en castigo por haberse rebelado contra el jefe, sino que inexplicablemente, reflejo del carácter caprichoso e inconsistente del que goza de la mayoría absoluta en el Paraíso, dios les regaló una finca para que gozasen martirizando a los seres humanos eternamente. Un dios arbitrario que castiga al hombre por una nimiedad, por la glotonería de Adán y Eva, y premia en cambio al diablo con una regalía eterna en los infiernos.

Y uno de los entretenimientos de este subnormal, de este mentecato de los demonios es meterse en el cuerpo de los creyentes (sólo posee a los que creen en él, de la misma manera que la Virgen sólo se aparece a los que creen en ella) para darles un curso acelerado de idiomas exóticos, de formación de espumarajos y de toda una colección de blasfemias dichas con voz de haberse tragado de un golpe media botella de ginebra. Y allí, de pie, crucifijo en ristre, el cura hablando como un loco con otro loco. Vaya panorama.


Ya sé que me vais a decir que esto es una estupidez, pero, cuidadito, porque en esa estupidez creen millones de personas que tienen en común no preguntarse jamás si esa historia es una estupidez, y hasta es materia de estudio en las facultades de teología. Juan Pablo II fue exorcista en sus años mozos, lo que no fue impedimento para llegar a ser un día Papa, por increíble que parezca".




El exorcista, dirigida por William Friedkin


Artículo completo

15 de enero de 2008

"Hoy empieza el privilegio de los pobres (voz entrecortada y aplausos), de los sin oportunidad..."

El nuevo presidente de Guatemala, Álvaro Colom, asumía ayer el cargo en una investidura histórica. Era la primera vez en más de cincuenta años que gobierna un partido de centro-izquierda en este país. Y no pude evitar emocionarme al escuchar las palabras de su primer discurso como presidente.


Estuve este verano en Guatemala, en una pequeña comarca llamada Rabinal, al norte del país. Estaban en plena campaña electoral, pero lo único que se respiraba era un profundo agotamiento. Una desesperanza casi inhumana en el futuro. Una sociedad rota, desestructurada, desfragmentada, dividida pero, sobretodo, ahogada por una guerra que duró más de tres décadas (1960-1996) y que apuñaló a varias generaciones que nunca conocieron un cese de la violencia, algo parecido a lo que podríamos llamar paz social. La firma del acuerdo definitivo del alto el fuego no tuvo un reflejo en sus vidas. La violencia sigue determinando la vida cotidiana de toda su sociedad, el miedo va de la mano de los males endémicos de esta región: la pobreza, la discriminación racial, los privilegios de clase y del color de la piel...

Durante mi estancia en Rabinal se celebró la feria electoral, un acto público en la plaza del pueblo donde los distintos partidos debían comunicar sus programas electorales. Allí estaban todos, también el ultraderechista Partido Patriótico, del ex general Otto Pérez, quien quedó segundo en las últimas elecciones generales por un estrecho margen del 5%. En uno de los pueblos más castigados durante la guerra civil, de mayoría indígena, pobre, pero de verdad, y donde las maras empiezan a hacer de las suyas -durante mi estancia, un joven fue asesinado en plena calle- lo único que tenía que decir el Partido Patriótico al ritmo de su himno y eslogan "Mano dura, cabeza y corazón" era poner a niñas de entre cinco y dieciocho años a bailar canciones de Cristina Aguilera -y vestidas como ella- ante los ojos sorprendidos (muchos ansiosos) de los hombres y muchachos, pero sobre todo de las mujeres y niñas indígenas ataviadas con sus trajes mayas. En un pueblo donde un machismo ancestral y repugnante se traduce en una violencia generalizada contra la mujer y materializada en maltr