Llegaron al Filarmónica de Oviedo. Llenazo. Actuación arrebatadora. Todo el mundo en pie, ojos vidriosos, aplausos hasta que dolieron las manos. Éxito total. Tocaba desmontar, para al día siguiente venirse para Gijón, volver a montarlo todo, pasar frío, ensayar y demostrar que el talento no es cuestión de suerte. Sino de constancia. Y volvieron a darlo todo.
Quilombagem sigue. Y tú, ¿te lo vas a perder?
OVIEDO => Teatro Filarmónica, 8 de diciembre. GIJÓN => Teatro Jovellanos, 9 de diciembre. MIERES => Auditorio de la Casa de la Cultura de Mieres, 10 de diciembre. A CORUÑA => Teatro Rosalía de Castro, 11 de diciembre. LUGO => Auditorio Gustavo Freire, 14 de diciembre. SEVILLA => Teatro Lope de Vega, 16 de diciembre. BARCELONA => Centre Artesà Tradicionàrius (CAT), 19 de diciembre. MADRID => Teatro Colegio Maristas de Chamberí, 21 de diciembre.
Anoche, tras recibir a los Quilombagem tras un día de esos que te cambian la vida, recordaba cómo fueron ellos, hace ahora cuatro años, quienes me enseñaron a que en este mundo se le llama locura a querer cambiar el mundo, a que hay que estar un poco locos para atreverse a dedicarse a cambiarlo y a como en este lado del charco, hay que estar aún más loco para que el ambiente no te borre la lucidez que allá arrasa con todos los prejuicios y las barreras que nos han y nos hemos ido creando.
A mi a veces se me pasa la locura y tengo que, conscientemente, volverme un ratito loca como Martín Romaña.
Pero si vais a ver Quilombagem, si tenéis el privilegio de toparos con estos líderes de menos de veinticinco años, si logramos darnos cuenta de que nos hemos convertido en unos niños de papá/mamá que no ven más allá de sus narices, que nos hemos convertido en todo aquello lamentable que criticamos. Si vais a ver Quilombagem, os daréis cuenta de que para ser valiente tenemos que llevar nuestra locura a gala y luchar por todas esas cosas que dicen que se pasaron de moda. Pensar que todo es posible aunque no se haya hecho antes. Pensar que se puede crear, cambiar, influir. Ser valiente y ponerse el mundo por montera aquí sólo nos puede acarrear miradas de incomprensión. Ser valiente en muchos lugares del mundo, es jugarse la vida. Y los Quilombagem vienen a enseñarnos a ser valientes, a existir más allá de nuestras parcelas privadas.
Hay que ser muy valiente para soñar despierto y dedicarse a hacerlos realidad. A esto ha venido Quilombagem.
Esta tarde lluviosa y gris, en unas horas se va a convertir en puro calor y alegría. A las siete de la tarde, llegan al aeropuerto de Asturias, los cuarenta jóvenes actores que van a representar Quilombagem por toda España. ¿Que que es Quilombagem? Esto es Quilombagem:
Un profundo y largo NO que atraviesa al público. Y entonces unos grilletes que empiezan a caer, como la sangre derramada por millones de seres humanos en su lucha por la libertad. El espectáculo teatral Quilombagem es un canto de guerra frente a la opresión, un alzamiento por la libertad y la historia de la conquista de una vida digna que los esclavos de este mundo comenzaron en la cuna de la humanidad hace quinientos años, y que aún hoy libran en muchos lugares. Como Brasil.
Quilombagem son cuarenta adolescentes procedentes de Açailandia, capital de Maranhao, el estado más pobre de Brasil, y donde el trabajo esclavo sigue existiendo en pleno siglo XXI. Son cuarenta muchachos y muchachas que han visto más allá de la miseria, la exclusión, la explotación y las drogas gracias al Centro de Defensa de la Vida y los Derechos Humanos de Açailandia (CDVDH-A), que fundó hace doce años la ovetense Carmina Bascarán. Son cuarenta actores de un talento descomunal que sobre el escenario se transforman en poesía, danza, teatro, música y vida. Un huracán arrollador de energía y genialidad que nos traerá la historia de los esclavos de este mundo, a la que pertenecen sus padres y abuelos, y de la que ellos mismos escaparon gracias al trabajo del Centro y a su esfuerzo personal.
Quilombagem es una oportunidad para conocer y aprender de la valentía de millones de seres humanos que diariamente, y desde hace siglos, tienen que jugarse la vida para conservar su única riqueza, la libertad. Pobres, pero al menos libres. Pobres, pero al menos seres humanos. Aunque muchos vivan en condiciones aquí impensables para un perro. Libres y, al menos, vivos.
Patricia Simón
OVIEDO => Teatro Filarmónica, 8 de diciembre. GIJÓN => Teatro Jovellanos, 9 de diciembre. MIERES => Auditorio de la Casa de la Cultura de Mieres, 10 de diciembre. A CORUÑA => Teatro Rosalía de Castro, 11 de diciembre. LUGO => Auditorio Gustavo Freire, 14 de diciembre. SEVILLA => Teatro Lope de Vega, 16 de diciembre. BARCELONA => Centre Artesà Tradicionàrius (CAT), 19 de diciembre. MADRID => Teatro Colegio Maristas de Chamberí, 21 de diciembre.