15 de enero de 2008

"Hoy empieza el privilegio de los pobres (voz entrecortada y aplausos), de los sin oportunidad..."

El nuevo presidente de Guatemala, Álvaro Colom, asumía ayer el cargo en una investidura histórica. Era la primera vez en más de cincuenta años que gobierna un partido de centro-izquierda en este país. Y no pude evitar emocionarme al escuchar las palabras de su primer discurso como presidente.


Estuve este verano en Guatemala, en una pequeña comarca llamada Rabinal, al norte del país. Estaban en plena campaña electoral, pero lo único que se respiraba era un profundo agotamiento. Una desesperanza casi inhumana en el futuro. Una sociedad rota, desestructurada, desfragmentada, dividida pero, sobretodo, ahogada por una guerra que duró más de tres décadas (1960-1996) y que apuñaló a varias generaciones que nunca conocieron un cese de la violencia, algo parecido a lo que podríamos llamar paz social. La firma del acuerdo definitivo del alto el fuego no tuvo un reflejo en sus vidas. La violencia sigue determinando la vida cotidiana de toda su sociedad, el miedo va de la mano de los males endémicos de esta región: la pobreza, la discriminación racial, los privilegios de clase y del color de la piel...

Durante mi estancia en Rabinal se celebró la feria electoral, un acto público en la plaza del pueblo donde los distintos partidos debían comunicar sus programas electorales. Allí estaban todos, también el ultraderechista Partido Patriótico, del ex general Otto Pérez, quien quedó segundo en las últimas elecciones generales por un estrecho margen del 5%. En uno de los pueblos más castigados durante la guerra civil, de mayoría indígena, pobre, pero de verdad, y donde las maras empiezan a hacer de las suyas -durante mi estancia, un joven fue asesinado en plena calle- lo único que tenía que decir el Partido Patriótico al ritmo de su himno y eslogan "Mano dura, cabeza y corazón" era poner a niñas de entre cinco y dieciocho años a bailar canciones de Cristina Aguilera -y vestidas como ella- ante los ojos sorprendidos (muchos ansiosos) de los hombres y muchachos, pero sobre todo de las mujeres y niñas indígenas ataviadas con sus trajes mayas. En un pueblo donde un machismo ancestral y repugnante se traduce en una violencia generalizada contra la mujer y materializada en maltratos y abusos -a sus mujeres y a sus hijas-. Un pueblo donde durante la guerra civil se cometieron violaciones masiva y sistemáticamente.

La vida en Guatemala no vale nada, pero es que la vida de una mujer en Guatemala está constantemente amenazada. Admito que fue un viaje del que me costó salir aunque intentará no pensar en él. Me hirió profundamente, no sé hasta qué medida, pero me contaminó de desesperanza, aunque también de conciencia de género. Y me confundió.

Por todo ello, no pude evitar emocionarme cuando el recién estrenado presidente de Guatemala pronunció esta frase "Hoy empieza el privilegio de los pobres, de los sin oportunidad..." mientras se escuchaban los sonidos mayas de las chirimías y el tun. Colom interpretó el tun como el sonido del corazón y las chirimías el espíritu de los 23 pueblos que conforman Guatemala.

En mi viaje en coche por Guatemala, me sorprendía el despliegue propagandístico del Partido Patriótico del ex general Otto Pérez, con grandes vallas publicitarias y la radio bombardeando constamente su terrible "Mano dura, cabeza y corazón". La presencia del UNE era visiblemente inferior, sin embargo, los resultados han demostrado que no todo es la comunicación, sino que el mensaje que se comunica sigue siendo importante. Algunos siguen escuchando porque están ansiosos de justicia.

No sé qué pasará, pero todo el mundo tiene al menos derecho a un día de esperanza, aunque sea en el trastero de Estados Unidos, uno de esos conceptos que conocí a través de Galeano pero que nunca imaginé que no se tratase de una metáfora, sino de una descripción palpable de la realidad.

3 de enero de 2008

Que en 2008 nadie sea absuelto por no quererse y vive porque querer es vivir con creces

Que nos encontremos muchas veces en el 2008 y nos riamos mucho porque como decía Carlos Edmundo de Ory "la risa es el sexo del alma". Y con amigos como los que me han acompañado este fin de año, la risa no sólo es un derecho. La risa es un deber porque estamos vivos.

Y con música como ésta termino, empiezo y cumplo años


"Que nadie sea absuelto por no quererse y vive porque querer es vivir con creces"
Semilla en la tierra, de Carlos Chaouen

Y con otras nuevas que me regalan buenos amigos como ésta



No encontré el audio en internet, así que metí este montaje. Pero lo importante es la letra.



"Me paso la vida pensando que la vida pasa
(...) mi cuerpo se agota, mi alma lo nota
de ver en el mundo
mentiras de otras bocas
la loca envidia que trae la mentira
palabras tan falsas
que por mi mente pasan, hoy pasan"

Lo bueno y lo malo
Letra de Ray Heredia, interpretada por Chambao y Estrella Morente

18 de diciembre de 2007

La única alternativa real de gobierno...

“No pierden ocasión de declarar públicamente su empeño en propiciar un diálogo de franca distensión que les permita hallar un marco previo que garantice unas premisas mínimas que faciliten crear los resortes que impulsen un punto de partida sólido y capaz de este a oeste y de sur a norte, donde establecer las bases de un tratado de amistad que contribuya a poner los cimientos de una plataforma donde edificar un hermoso futuro de amor y paz”

Joan Manuel Serrat

Gloria Fuertes


Hasta hoy, Gloria Fuertes era una abuelita televisiva: una abuelita alternativa a la que no recuerdo hacerle demasiado caso. Hoy, la mujer que mis ojos y oídos de niña habían infantilizado, ha recuperado la estatura de poeta y su voz, siempre tan familiar, me ha recordado lo que a menudo se me olvida.

Decir lo esencial

Hay que decir lo que hay que decir
pronto
de pronto
visceral del tronco;
Con las menos palabras posibles
que sean posibles los imposibles
hay que hablar poco y decir mucho
hay que hacer mucho
y que nos parezca poco:
arrancar el gatillo a las armas
por ejemplo.


El mejor alimento es que siempre estés contento.... Cuento: Aleluyas del conejo

15 de diciembre de 2007

Fotogramas (des)ordenados de (una) historia de amor

El descubrimiento
Encontrarse entre la gente



Mujer con sombrero, Klimt


De niño bailaba canciones del moro,
el baile venia de adentro y asi se inventaban los modos
de niño soñaba olores profundos
las mezclas de espuma, colonia y sudor de unos pechos desnudos
crecio con su sueño y un dia le dijo:
"acabo de verte y ya se que naci pa' casarme contigo".
Matilde mi vida, matilde mi estrella
le dijo que si nos casamos Antonie, y bailo para ella

El marido de la peluquera, Pedro Guerra










Tocarse
Y fundirse



El beso, Magritte


Dices que vengo que voy
Que siento que escucho que pertenezco
Que sirvo para mucho que me estremezco
Que mi mirada es limpia suave brisa
Que sientes el deseo de tenerme cerca
Que te distancias por miedo a perderme
Que el barrio es mas hermoso desde que apareci
Que soy la flor que alumbra el jardin
El viento que se lleva la señora luna
para que luzca el sol , mi amor
Hoy solo quiero decir…
Siento lo mismo por ti

El poder del mar, Facto delafe y las flores azules





Renacer
y resucitar tras "La petit morte"



Desconozco el autor de esta obra


Cecilia busca amores imposibles,
por eso fue posible nuestro amor,
Cecilia, tan altiva y tan sensible,
tan diva y tan de nadie como yo.
Mi gozo, mi veneno,
mi pasión...

Cecilia, Fito Páez y Joaquín Sabina




Puedo ponerme cursi y decir
que tus labios me saben igual que los labios
que beso en mis sueños,
puedo ponerme triste y decir
que me basta con ser tu enemigo, tu todo,
tu esclavo, tu fiebre, tu dueño.

Y si quieres tambien
puedo ser tu estacion y tu tren,
tu mal y tu bien,
tu pan y tu vino,
tu pecado, tu dios, tu asesino…

O tal vez esa sombra
que se tumba a tu lado en la alfombra
a la orilla de la chimenea
a esperar que suba la marea.

A la orilla de la chimenea, Joaquín Sabina









Y después,elegir: aprender a vivir en soledad de la mano tras el espejismo
o...




No volverás a ver
la mirada triste
del chico que observaba el infinito

llamando a la estación
perdemos combustible
y la tripulación
se quiere despedir desde aquí

dejo esta grabación
a falta de algo mejor
la soledad es un lugar
tan vacío sin tí

Lady, Lady Blue
sin control, sin dirección
la luz se fue, ¿a donde voy?

Lady Blue, Enrique Bunbury



La cobardía es asunto
de los hombres, no de los amantes.
Los amores cobardes no llegan a amores,
ni a historias, se quedan allí.
Ni el recuerdo los puede salvar,
ni el mejor orador conjugar.

Una mujer innombrable
huye como una gaviota
y yo rápido seco mis botas,
blasfemo una nota y apago el reloj.
Qué me tenga cuidado el amor,
que le puedo cantar su canción.

Una mujer con sombrero,
como un cuadro del viejo Chagall,
corrompiéndose al centro del miedo
y yo, que no soy bueno, me puse a llorar.
Pero entonces lloraba por mí,
y ahora lloro por verla morir.

Óleo de una mujer con sombrero, Silvio Rodríguez




Alicia, sortilegio de babia,
En el fondo del espejo
Alicia ni supone, ni piensa
Con la luna por cerebro
Alicia en su pensamiento
Tirando del hilo de su enredo
Alicia en el laberinto
Sin minotauro, me llama: íteseo!
Alicia es siempre tan breve
Que ya ha terminado
Alicia dice que te quiere
Cuando ya te ha abandonado
Alicia expulsada
Al país de las maravillas
Para alicia hoy
Es siempre todavía

Alicia, Enrique Bunbury





No hay orden en estas pinturas y palabras más que el de la experiencia. Si supiera, ahora dispondría todo ello en un caos atractivo y sugerente.

Al final, pase lo que pase, se estuvo cerca del amor

Una vez estuvo cerca del amor
de las alas y el misterio
de gustarse en el espejo
y esa vez no supo nada del dolor
por las calles y los versos
poco a poco fue creyendo
y el mar la lluvia y los balcones oliendo a jazmín
y el libro de los besos y las flores con todo y por ti
pero dudó...

Cerca del amor, Pedro Guerra


14 de diciembre de 2007

Para rasgarse las vestiduras




En Italia, el fotógrafo Piero Pazzio ha publicado un calendario con retratos de sacerdotes, de carne y hueso, aunque muy amigos de la Santísima Trinidad.
!A ver si Rouco se pone celoso y se dedica a la moda en vez de a la politica¡ Con esa mirada misericordiosa...

Incertidumbre ante la independencia de Kosovo

Y mi desconcierto ante la incertidumbre en los medios

Desde hace algunas semanas, la radio vuelve a enfrentarse con mi sueño cada mañana. Y siempre gana. Ciertamente, la pereza que normalmente tardaría 45 minutos en abandonarme -y no siempre- desaparece por arte de la palabra. Y aunque curiosamente, me encante su compañía, no negaré que no se trata precisamente de un proceso delicado y encantador. Más bien se trata de ese amigo tocapelotas siempre dispuesto a provocar y a sacarme de quicio, pero cuyas provocaciones me obligan a replantearme mis convicciones y, sobre todo y lo más importante, a decírmelas -en voz alta, a veces, y otras muy bajito, casi negándome a escucharlas yo misma-. El caso es que cada mañana termino cabreada con contertulios y presentadores, omniscientes sin fisuras y previsibles como seña de identidad e ideológica. Sin embargo, la paz que ha traído la posible independencia de Kosovo a las tertulias, la aceptación resignada de su incapacidad para ver -ya ni siquiera prever- el futuro, un abatimiento que se trasluce en el tono cansino de sus palabras -los que hablaban porque la mayoría preferían callar y evitar así el único consenso posible "no sé"... Todo ello, tanta honestidad, me provocó mareos y durante algunos minutos cierto desasosiego. Esa brújula que son las tertulias, que nos facilitan qué pensar, qué no pensar o al menos a quién criticar hasta la saciedad por la estupidez que ha dicho Don Menganito. Una dosis de autoestima, una oportunidad cada mañana para sentirnos más listos, más guapos y sobradamente preparados, que para eso soy yo más lista que el que sale en ese programa. ¡Pero ay cuando me faltó la papilla que engullir y luego criticar! ¡Qué trabajito tener que pensar por uno mismo!

Y tras pensar por lo menos, por lo menos, veinte segundos una sensación muy incómoda: que la partida de risk que va a decidir el futuro de Kosovo es más evidente que normalmente. Que esta vez se ha subido el telón en plena partida, y el monopolio del poder ha quedado en evidencia. Con Kosovo es mucho más evidente, sin cumbres, reuniones o encuentros que enturbien las verdaderas tomas de decisiones. Y de nuevo, otra sensación. Esta vez agria: que pese a ser consciente de que cada movimiento de ficha afecta a la vida de personas, estratégicamente me interesa esta partida.

¿Quién será Kamchatka en esta partida?




Esta película la vi en Lyon, en una sala da arte y ensayo, que me encantaría montar en Gijón. Sueños. Y esta tarde estrenamos Risk en mi casa, donde también hay un pequeño y experto jugador.

Y volviendo a las personas, Ramón Lobo describe muy bien la situación en Los muertos abandonan Kosovo

Si las tumbas serbias son el certificado de propiedad del territorio, su última frontera, ésta ha comenzado a replegarse en Kosovo dejando atrás lo que la mitología nacionalista considera sagrado e irrenunciable.

13 de diciembre de 2007

Pal norte

Calle 13 ft Orishas

Y llegarle tempranito temprano a la orilla…por el desierto con los pies a la parrilla…
Por debajo de la tierra como las ardillas, yo vo’a cruzar la muralla… yo soy un intruso con identidad de recluso… y por eso me convierto en buzo… y buceo por debajo de la tierra…
Pa’ que no me vean los guardias y los perros no me huelan… abuela no se preocupe que en mi cuello cuelga la virgen de la Guadalupe…






Vía Sofía

30 de noviembre de 2007

La bufanda




La bufanda que tejía Magdala alcanzó unas dimensiones tan desproporcionadas como su propio sentido del dramatismo. Se había preparado a conciencia para afrontar el crudo invierno: brasero, abrigo, manta, jersey de cuello vuelto y gorro. La bufanda, sin embargo, continuaba a medio hacer, y fue tanto el tiempo que demoró su acabado, que el invierno la pilló desprevenida sin esa larga prenda. Magdala se perdió entre los caminos buscando un cuerpo al que abrigar... tanto, que se olvidó del suyo.

Continuá en el blog de Lola... A mi también me falta tu abrigo y calentar tus pequeñas manos. Y pedirte que te eches cremita, que las tienes muy secas y que no te comas las uñas...


Mira, no pido mucho,
solamente tu mano, tenerla
como un sapito que duerme así contento.
Necesito esa puerta que me dabas
para entrar a tu mundo, ese trocito
de azúcar verde, de redondo alegre.
Julio Cortazar


¡Qué placer leerte! Imaginarte en tu mesita camilla, con las agujas a un lado y tecleando encima de tu alfombrita cubana

Feminismo encantador




¡Cuántos sábados tarde disfrutando de la mejor película del mundo!

Un duro día de trabajo




22 de noviembre de 2007

Smokers outside the hospital door

Me encanta esta canción. Y no deja de tener su gracia que vaya descubriendo canciones y grupos por sus videos. El video es de los mismos creadores que el de Sigur Ros que colgué hace unos días, Arni & Kinski. El grupo Editors y la canción que no me puedo dejar de tararear Smokers outside the hospital door.

        "I can´t shake this feeling I´ve got
My dirty hands, have i been in the wars?
The saddest thing that i´d ever seen
were smokers outside the hospital doors.

Someone turn me around
Can i start this again?"

"No puedo borrar este sentimiento.
Mis manos sucias. ¿He vivido guerras?
Lo más triste que he visto jamás
son los fumadores en las puertas de los hospitales.

Alguien me está rondando -creo yo que que será eso más o menos-
¿Podría empezar de nuevo?"



Preciosa.




Hoy empieza el Festival de Cine de Gijón. Lástima que además de ir al cine tengamos que currar.


Muere Fernando Fernán-Gómez

"El libro se abre ante nosotros como se abre de piernas la amante entregada y posesiva"

Fernando Fernán-Gómez, El abrazo de la lectura







Sólo leí un libro suyo, La Puerta del Sol, y apenas si recuerdo el título de algunas de sus películas. Pero sí le conocía, sí pertenecía ya a mi mundo, le admiraba y me recuerdo pensando "Me encantaría conocerle y expresarle mi admiración y cuánto he aprendido de él" mientras leía su novela. Hace poco tiempo que empezó a morir personas a las que no conozco y que sin embargo me dejan un agujerito en el pecho porque habían pasado a formar parte de mi y de lo que quiero ser. Probablemente, si le hubiese conocido no me hubiese atrevido a decírselo. Me ha pasado con otros -en este sentido, me acuerdo mucho de Saramago o de mi compañero de trabajo Luis García Montero-. La timidez me lo impidió. Por eso, hoy no quiero que termine este día gris y lluvioso sin expresarle mi admiración, mi respeto y mi agradecimiento por todo lo que aprendí leyéndole y escuchándole. Son a las personas como usted a las que echo de menos cuando enciendo mi la radio o la televisión. Personas como usted que me reafirman en la fe en la palabra, en la comunicación, en el diálogo a través de cualquier medio. Personas que han dedicado toda su vida al conocimiento del yo, del otro, del ser humano. Por personas como usted soy periodista y me pregunto constantemente y pongo micrófonos a los otros.



También hoy, hace seis años, era asesinado el periodista Julio Fuentes.




El dolor de aquel día me ha llegado años después, a través de las palabras de sus amigos. También fue después cuando se convirtió en uno de mis maestros, a través de la memoria de sus compañeros. Cuando murió yo tenía dieciocho años, eran mis primeros días en la universidad y probablemente estuviese estudiando apuntes que olvidé al día siguiente. He conocido parte de su trabajo pero sobre todo, el aprecio y el ejemplo que dejó entre quienes le conocieron trabajando en el terreno. Conozco el fuerte compromiso que tenía con su trabajo, el gran respeto que guiaba su relación con los protagonistas de sus reportajes, su entrega y fe en el periodismo.

Sé que hoy es un día triste para todos aquellos que lo conocieron y seguro que para muchos de los que siguieron su pluma. También a través de sus libros.

Hoy es un día triste pero también es un día en el que aprender de su tesón, de su valentía y de su saber vivir en sociedad activamente. Creando.

"Ahora hace frío. El césped del jardín ha amanecido cubierto de escarcha. Por las rendijas de puertas y ventanas se cuela un vientecillo helado que viene de la sierra. Pero luce el sol y en la pradera asoman algunas florecillas silvestres, entre ellas una sangrante amapola, que anuncian la inevitable llegada de la primavera".

Así termina la novela La Puerta del Sol, de Fernando Fernán Gómez.

Y así le explica la muerte al niño de Las lenguas de las mariposas


9 de noviembre de 2007

MI AMIGO Y COMPAÑERU ALEJANDRO

















Alejandro siempre tiene café preparado.
Alejandro tiene una casa con las puertas siempre abiertas.
El sofá de Alejandro es sofá-camá. Su tiempo el de los amigos y no hay nada a su nombre.
Alejandro no da, comparte. Porque todo es de todos.

Cuando llegué a Gijón e iba a comprar el pan,
Alejandro me saludaba desde la mecedora que orientaba al sol de su balcón.
Tocaba a su puerta con el pan recién hecho y desayunábamos ideas y sueños.

Alejandro y yo batimos records con la sidra y con los bolos poco chics.
A veces, me falta porque está en el Sáhara o en Cuba.
Con Alejandro no hay relojes porque el tiempo lo dejó olvidado en el cajón de los carretes.
Alejandro me arrastra en sus proyectos, reuniones e inventos.
Alejandro es mi rey mago que cada día me trae un regalo en forma de reportaje.
Y soy yo la que llevo el tiempo encadenado a los tobillos.

Alejandro es mi cubo de rubick con el que no me atrevo
porque necesitaría una vida para uno de sus días.
Alejandro es mi referente, porque mi maestro nació mucho antes y lleva ventaja.
Pero Alejandro es mi AMIGO con quien todo es posible porque él lo hace posible.
A Alejandro le añoro porque con él cada día es pura REBELIÓN y REVOLUCIÓN.
Alejandro tiene un vino en su casa que no lo venden en ningún club de vinos.
La denominación de origen es FUTURO.

PD: Gracias a CRIS, el sofá puede ser sofá-camá y Alejandro no llevar reloj.

EL ASTILLERO
Alejandro estrena el próximo domingo 25 de Noviembre su película-documental El Astillero en el Festival de Cine de Gijón. Un trabajo que comenzó en el año 2000 y que recorre la vida de Naval Gijón desde la despedida de doscientos eventuales que tuvo lugar en aquel año hasta el ingreso y salida de prisión de los dos líderes sindicales Cándido y Morala. Un largometraje que no sólo explica la lucha de este astillero, sino que retrata todo un sistema económico que determina cada día de nuestras vidas y ante el que un grupo de hombres y mujeres se alzan con el sindicalismo como principal arma. El Astillero es un ejemplo de documentalismo desconocido en España, pero sobre todo es la puesta en valor de LA PALABRA en lo audiovisual. El Astillero nos permite conocer, reconocer y comprender. El Astillero no es un documento sobre una lucha del pasado que invadió nuestros días. El Astillero explica por qué en nuestros días tenemos que echar mano de modos luchas según algunos propias del pasado. El Astillero habla de solidaridad, de amistad, de otra visión del trabajo enraizada en los valores del nuevo milenio en el que el sindicalismo es más necesario que nunca.

Hace poco Alejandro me decía "Patricia, la lucha de los trabajadores en las calles son muy tristes. Los mismos hombres veinte años después, viejos ya, luchando por su trabajo y por su futuro. Eso no es ningún triunfo". Pero sí lo es su lucha, sí lo es ver aún el astillero rodeado de pisos de lujo y sí lo fue la salida de la cárcel de Cándido y Morala por la presión social. Y también es un triunfo del periodismo este documental en el que los enfrentamientos son anecdóticos frente a la palabra de sus protagonistas.

El documental ha contado con el apoyo del director Fernando León de Aranoa, del periodista Javier Bauluz, de la guionista Lola Salvador y de muchos más. El guión es de Alejandro y de Julio Rodríguez -Premio Vargas Llosa de Novela-, la edición de Juan Tizón (Sr. Paraguas) y ha sido producido por PIRAVAN.



¡A volar, compañeru!










La pandilla de Peters

Después de meses corriendo de un lado para otro, hoy me he impuesto unos minutos de desconexión del curro. Y navegando llegué a la Bámbola, a través de la amiga atemporal, y después de recorrer algún que otro mar, llegué a esta maravilla.

Me han recordado a otra pandilla de Peter Pan que hicieron un gran trabajo hace algunas semanas en Madrid, el Encuentro de la Cooperación Española. ¡Enhorabuena y a seguir volando!




El video es del grupo Sigur Ros, el tema Glósoli y sus creadores Arni&Kinski. 



¡Qué placer el de encontrarse, de repente, en medio del maremágnum, con planos largos y ritmos pausados! ¡La acción transcurriendo en un sólo plano y que la propia acción no tenga por que ser espídica!

Por cierto, otra asignatura pendiente. A través de los amigos de Sr. Paraguas he desviado mi atención hacia los videoclips, uno de los ámbitos audiovisuales en los que mayor creatividad se permite. Así que ahora que los voy descubriendo, los iré colgando. ¡Ay! ¡Cuántas cosas por hacer y la casa por barrer!

28 de agosto de 2007

Cazando rayos en Centroamérica




Fotografía Patricia Simón




Del flanqueado San Salvador por los armados vigilantes a los antropólogos y combatientes por los derechos humanos Manuela y Santiago en Antigua (Guatemala). De las mujeres de Rabinal (noreste de Guatemala), victimas de la guerra, de sus maridos, de sus padres, de sus hijos, de la discriminación por ser indígenas, pobres y MUJERES al basurero de Managua, poblado por familias, cuervos, cientos de cuervos y vacas famélicas. Todos ellos viviendo en la mierda, comerciando con la mierda, alimentándose de mierda.

Y en el camino, atrapando instantes de luz como éste. Porque incluso en estos escenarios, el trabajo de hormiguitas de muchos nadies da frutos y demuestran que la lucha sí merece la pena. ¡Otro mundo es posible! ¡Claro que sí!

21 de mayo de 2007

Miradas

Ya son tres años de baños en tu mirada. Hace tres años me desperté cuando la luna empezaba a ganarle, una vez más, la orgullosa batalla al sol. Y entonces tú me engendraste. Te encontré perdido en mis esquinas. Los últimos rayitos te alumbraban la cara. Era Bolonia, y nuestras pieles sabían saladas, las sábanas olían a salitre y en la nevera sólo había media sandía desde hacía días. Nos callábamos lo que decía nuestro silencio y gritaban nuestras miradas. Meses más tarde comencé a gritárselo a las estrellas en las playas nocturnas que son nuestro lecho. Nos creamos aquella tarde, nos descubrimos, nos reinventamos sin miedo al renacer. Entonces, fuimos NOSOTROS. Tú y yo. Y tu mirada era el pincel. Y entendí, por qué sin conocerte, había ansiado tanto tu mirada. En ella, florecí. Caricias sin tocarnos que nos hicieron despertar y saber. A lo lejos, en un chiringuito, alguien comenzó a cantar unas bulerías. Desde entonces, nos hemos bañado en miradas cientos de veces. Y mientras el mundo gira, y la luna y el sol nos persiguen y vigilan desde su romance imposible, hemos crecido sabiendo que sentimos tanto que sólo nuestras miradas pueden decirlo.

15 de marzo de 2007

Visiones brumosas, desdibujadas por el roce etéreo,
movidas por la conciencia del sueño.
Ánimos otoñales en una primavera artificial,
indignados por el empuje de la multitud.
Pasea y se exhibe mi cuerpo, se regodea en su ineptitud
y vuela alto, bien alto mi espíritu,
hasta donde le permite el cuerpo no alado de "el danés" por excelencia.

Patricia Simón

16 de enero de 2007

Pippi Langstrum

4 de enero de 2007

Carrera de obstáculos

La tercera valla o sirga tridimensional que se instaló el pasado año en el perímetro fronterizo de Melilla blinda el paso a territorio español con varios sistemas físicos y tecnológicos que además de retardar notablemente el tiempo que tarda un inmigrante en superar los obstáculos, impiden que se lesione.
Se trata de un sistema único en el mundo y por el que ya se ha interesado Estados Unidos para su frontera con México.

El sistema está inclinado diez grados hacia Marruecos para impedir que los inmigrantes trepen. El entramado de cables, que se tensan automáticamente con el peso de las personas, impide que nadie pueda correr por los pasillos entre las dos primeras vallas y dificulta el apoyo de elementos para poder superar la tercera.
De esta forma se consigue tiempo para que a las Fuerzas de Seguridad del Estado les dé tiempo a acudir a la zona.
La empresa instaladora ha hecho pruebas con alpinistas para comprobar la seguridad del sistema y que realmente impide que quienes intentan saltar se lesionen: el resultado ha sido satisfactorio, y el tiempo que se tarda en superar los obstáculos supera el cuarto de hora.
A estas medidas físicas se unen un dispositivo de alarma temprana que salta cuando alguien se apoya en la parte exterior de la valla, y un sistema de agua a presión con pimienta para dificultar la visión de los inmigrantes.
Cuando se activa la alarma exterior también se encienden unos focos -cinco por cada 125 metros de perímetro- que crean confusión, ya que en la oscuridad de la noche tienen las pupilas dilatadas.
Respecto a los sistemas tecnológicos, el director del proyecto, Francisco Vázquez, comentó que se instalarán radares sobre torres en todo el perímetro que permitirán a la Guardia Civil detectar posibles acercamientos hasta dos kilómetros de distancia hacia el interior de Marruecos.
"El sistema permite trabajar en cualquier condición atmosférica y lleva asociadas unas cámaras que automáticamente enfocan hacia el punto donde se ha detectado el movimiento y permiten identificar si se trata de un acercamiento de inmigrantes, además de discriminar entre personas, vehículos y animales", refirió.
Para el delegado del Gobierno, la sirga es una "obra emblemática" que manifiesta el "compromiso claro" del Ejecutivo con la seguridad e inviolabilidad del perímetro.


Ahora sólo queda sacar beneficio de todo esto, o por lo menos para los gastos. Las Olimpiadas del Exilio. Televisar para el mundo entero cómo sólo los más fuertes llegan vivos a la meta, la lucha por la supervivencia, los abusos de poder -violaciones, palizas, asesinatos...-, el dolor de la familia, las nominaciones de la legislación que premia a los vencedores con la vuelta a la casilla de salida, el público jaleando a los jugadores cuando llegan a la meta -es decir, los ejemplares ciudadanos fascistas que se reúnen en algunas playas canarias para insultar a los negros moribundos que escupen las olas-. Entre los que envíen un mensaje al 6666 se sorteará un monedero de Gusi que le entregará en mano el negro que usted elija. Como la vida misma. Una podrida sociedad en la que unos podridos pringados nos creemos más in por comprarle a un negro un monedero de imitación en la puerta de la tienda en la que jamás podremos poner un pie. Pero al menos podemos elegir al negro que se la compramos, regalarle una sonisa de solidaridad, sentirnos mejor persona que el resto y encima blanco. La hostia.

¡Qué estupidez!

8 de noviembre de 2006

El genocidio continúa

Masacre en Beit Hanun. Veintidós palestinos han sido asesinados, la mayoría mujeres y niños. Más de 50 han resultado heridos.

Abrazo de espejo roto

Curiosamente, este texto no puede estar más lejos de mi estado actual. Absolutamente feliz. Sin embargo, lo encontré en una libreta vieja y me pareció divertido.

Mentira. Falso. Error. Fantasía. Construcción. ¿Y qué? ¿Realidad? ¡Ja!.
Te vendo un trozo de mi cristal.
Bendita línea difusa entre ficción y realidad... Click, clack... Click, clack...

¿Y a mi qué? A mi me lo vas a contar. ¿Vale más un sueño horrible que una fantástica realidad?
Click... clack. Cómo te reirías de mi. Redentora por placer. Perdón por perdón aún...

Click, clack,click, clack... click, clack, click, clack... Grifos abiertos, viejas cañerías que nunca llegan al mar.

Click, clack, click, clack... Publicidad en los buzones, candados en las ventanas, flores de plástico en los jarrones...

Click, clack, click, clack... fuente chorreante de pasado... Click, clack, click, clack... Fuera de servicio, For Sale... Click, clack, click, clack... Comida para llevar, basura para traer... Click, clack, click, clack... Cerrado por devolución.

Click, clack, click,clack...

18 de septiembre de 2006

Yo tenía cinco años cuando llegaron las primeras pateras

Los náufragos marroquíes habían pagado unas 30.000 pesetas por cruzar el estrecho

EL PAÍS - España - 03-11-1988
Los marroquíes que naufragaron en la noche del martes al intentar cruzar el estrecho de Gibraltar pagaron al dueño de la barca entre 30.000 y 40.000 pesetas cada uno por el viaje, según informó ayer el Gobierno Civil de Cádiz. El propietario de la embarcación, en la que viajaban 23 personas, es uno de los aún 16 desaparecidos, según manifestó uno de los cuatro supervivientes del siniestro, que se encuentran en las dependencias de la Guardia Civil de Tarifa. Según estas declaraciones, el propietario, natural de Tánger, cobró a cada uno de los viajeros el dinero citado por trasladarles a las playas de Tarifa, desde donde pretendían desplazarse a Francia, en busca de trabajo, informa Efe.La expedición salió en una embarcación de unos 5,5 metros de eslora, en la tarde del pasado 31 de octubre, desde una playa en las proximidad del puerto de Tánger, y cuando se encontraban a una milla de las costas españolas la barca volcó, debido al mal estado de la mar.

La embarcación apareció en la playa tarifeña de Los Lances, con un cadáver en su interior, mientras que fuerza de la Guardia Civil detenían a los cuatro inmigrantes marroquíes que lograron llegar a nado hasta la costa.

La embarcación estaba propulsada por un motor fuera borda de 15 caballos y, en el caso de que sus ocupantes hubiesen podido llegar a alguna playa de la costa, se cree que hubieran sido controlados con relativa facilidad, por tratarse de una zona muy vigilada por los servicios antidroga.

Dos nuevos cadáveres
Los cuerpos sin vida de dos marroquíes fueron hallados ayer flotando a pocos metros de la orilla de la playa de Los Lances, en Tarifa (Cádiz), con lo que ya son tres los cadáveres recuperados tras el naufragio del pasado martes. El primer cuerpo había aparecido el mismo día del accidente, informa Juan Carlos Narváez.El primer cadáver fue encontrado desnudo y corresponde a un hombre de unos 20 años que, según las primeras impresiones médicas, y a falta de practicarle la autopsia, falleció ahogado.

El segundo de ellos, recuperado alrededor de la siete de la tarde, corresponde a un hombre de unos 19 años, vestido y sin documentación alguna, que sólo llevaba encima un paquete de tabaco y un billete de 50 dirhams, informa Efe.

Por otro lado, los náufragos detenidos afirmaron a la Guardia Civil que en la embarcación viajaban 23 personas quienes, cuando se produjo el vuelco, intentaron alcanzar la costa a nado.

Este suceso ha reavivado un hecho que sucede con cierta frecuencia en la zona: la inmigración ¡legal de marroquíes por las costas campogibraltareñas, a la búsqueda de trabajo en España.

Han pasado dieciocho años. ¿Cuántas personas se han ahogado desde entonces? ¿Se permitiría si fueran blanquitos? Hasta el acto cobarde de dejarlos que sea el mar quien los mate por nosotros es racista. No nos engañemos. Si no fuéramos racistas ellos no estarían muertos. ¿Hasta cuándo?

16 de septiembre de 2006

Miedo a la Memoria

Lágrimas, hambre, sangre, miedo, destrucción, miseria, humillación. Pasión, valentía, cobardía, ingenuidad, traición, solidaridad, amistad, exilio, refugio. Vida y muerte. Niños, ancianos, mujeres y hombres. Abuelos, padres, hijos. Familias, vecinos, amigos y enemigos. Y después, más humillación, más muerte y, sobretodo, miedo y silencio. El olvido por decreto. Hoy, setenta años después, el decreto continúa vigente. Sin embargo, el miedo y el silencio comienzan a resquebrajarse. El muro de contención rezuma lágrimas de sangre. La historia empieza a ser desenterrada. Como las miles de fosas sobre las que se asienta nuestra democracia y a las que tenían que ir clandestinamente tantos y tantos a depositar unas pocas flores a sus muertos.

La voz ahogada de los vencidos, de los perdedores, de los que cometieron el pecado de sobrevivir a la Guerra Civil Española. Cuarenta años de franquismo dedicados a aniquilar "la otra historia". En las cunetas de las carreteras y de la memoria. Después, treinta años de silencio, de sustento del miedo que esclavizó toda una vida de millones de personas.

La mayoría de los que la vivieron están ya bajo tierra. Murieron con la losa del silencio y de la humillación por panteón propio y del de sus muertos. Hoy, los pocos supervivientes que quedan y, sobretodo, sus nietos históricos reivindican conocer y que sean reconocidos. En una guerra todos son víctimas. Pero los golpistas y los que mataron a más seres humanos una vez instaurada la dictadura que durante la propia guerra, grabaron en la retina histórica su estatus de héroe vencedor. Los desaparecidos, los represaliados, los fusilados, los encarcelados, los huidos, los condenados a muerte, los guerrilleros antifascistas que aún hoy conservan oficialmente la categoría de bandonleros, los brigadistas internacionales que después fueron perseguidos en sus propios países, los familiares que tuvieron que convivir con los propios asesinos de sus hijos, esposos, padres sin poder preguntar si quiera por qué o dónde están. Esos, sólo vivir, sobrevivir y aprender a vivir con miedo. Y callar. Hasta hoy.

Un leve murmullo in crescendo. Unos pinceles desempolvando vidas arrebatadas a tiro de gracia. Un prado. Cinco fusilados. Un agujero de un metro cuadrado apenas. Unos encima de los otros. 1937. La fosa de Turanzas, en Llanes (Asturias). Ahora, los familiares escudriñan un pasado que por ser mutilado, nunca abandonó su presente. Arriba, aunque sólo a apenas un metro de sus padres, tíos, bisabuelos, sienten el vértigo de, por primera vez, sentirse completos. Todavía inmersos en un ambiente de clandestinidad, comparten, reconstruyen las vidas de los suyos buscando su propia historia y quizás, inconscientemente, el por qué de su orfandad. La necesidad humana de buscar la lógica, incluso cuando la única respuesta es la sinrazón. Sus miradas húmedas a veces son acompañadas de una sonrisa. "Aunque sólo sean los huesos, ahora podré decir: éstos son los huesos de mi padre" sentencia Rogelio Prieto, el menor de ocho hermanos, que jugaba con su padre cuando se lo llevaron. Mª Dolores sólo tenía tres meses cuando asesinaron a su padre. "Ahora puedo decir que tuve un padre".

Conocer lo que ocurrió no es destapar viejas heridas. Todo lo contrario. Es la única forma de que puedan curarse, de que pasen a ser cicatrices de nuestra historia. Conocer nuestro pasado no es sólo restaurar la dignidad y devolverles la voz a aquellos que se la taparon a punta de pistola. Es también dotar a la ciudadanía del conocimiento necesario para entender el verdadero significado de nuestra democracia, que sólo así podría dar el paso definitivo hacia la madurez, sana y fortalecida. A los hijos de los protagonistas no les contaron la guerra para protegerles y por miedo. En las aulas, sólo les contaron la historia que como arma propagandística diseñó el dictador Franco. A los nietos sólo les llegó una versión edulcorada, en el mejor de los casos, que la transición difuminó como parte del pacto del olvido y del perdón. Hoy, setenta años después, conocer nuestro pasado más reciente es la única vía para que esta sociedad haga suya esta democracia, valore los sangrientos y dolorosos obstáculos que hemos tenido que tumbar hasta llegar a ella y el papel activo que la ciudadanía tiene que jugar para protegerla y reforzarla. Sobre todo la juventud, que no por el tiempo transcurrido, apenas dos generaciones, sino por la barrera del olvido y del miedo, ha recibido un legado del cual, en su gran mayoría, desconoce el origen. La libertad. Conocer para actuar en consecuencia. Ésa es nuestra responsabilidad.

Patricia Simón

11 de septiembre de 2006

La luz


La luz. Marrakech agosto 2006.
Patricia Simón

Reconciliación

Y mientras su compañero regaba por primera vez las flores que nunca habían necesitado ser regadas, que nacieron porque las flores nacen, la tormenta estalló.

Y envueltos en un sudor ajeno porque ni siquiera en estas aisladas verdes montañas es ya nada como era, los árboles y ella, por fin, se dejaron hacer.

Y algo pasó. Y ella, temiendo que algo estuviera pasando, terminó bañada de la certeza de que algo estaba cambiando. Asustada ante la inmesidad del placer de dejar de ser uno, para por fin volver al todo. Las gotas sólo un aviso de atención. Las hojas, golpes de tambor de la batalla que nace a sabiendas de que siempre fracasará. Y, una vez más, las certezas batidas ante cada paso que dió y hasta mucho más tarde no decidió.

Y ahora, dentro de un túnel trazado por la arboleda que sólo había visto dibujada en los
cuentos que nunca leyó, paró en seco ante el recodo que, ahora sí, ahora por fin aprovechaban
los MIEDOS para mirarle cara a cara. O quizás fue ella, quien por fin, decidió el campo y el momento de la batida. Mojada, agotada, asustada, tranquila y preparada.

Y sólo entonces, parada en seco, sabiendo que tan sólo unos pasos la llevarían a la RECONCILIACIÓN, siguió esperando todos sus fantasmas, aquellos que la habían acompañado desde su niñez, aquellos con los que nunca acabó por familiarizarse, aquellos de los que continuaba escondiéndose. También hoy. También cuando invadida por la alegría de saber que el que se dirigía a ella, era el que siempre había presentido, al que siempre había esperado, al que siempre había añorado y recordado como "Ahora no puedo jugar, estoy muy cansado". Una vez más, pasos atrás.

Y ahora, corriendo hacia unos brazos que son su hogar, un rayo toca tierra frente a ella. Y la tormenta la ensordece. Y rompe a llorar. Y en los brazos que también a ella la riegan y la hacen florecer, llora alumbrada por la tormenta que acalla un perdón tras otro por no haber esperado el abrazo del que siempre estuvo a su vera. Ella en masculino.

26 de julio de 2006

"Nos han robado la Vía Láctea"

Un día, paseando por un alucinante pueblo medieval, comentas con un amigo una preocupación "poco recurrente mediáticamente". Pocos días más tarde, te lo encuentras en la prensa. Me encanta estas experiencias mediatelepáticas que nos demuestran que somos muchos más y si nos unimos somos mucho más poderosos de lo que ellos creen.

CONTAMINACIÓN LUMÍNICA
"Nos han robado la Vía Láctea"

NÚRIA NAVARRO

Se acabaron aquellos veranos de azotea en los que nos extasiábamos ante la bóveda celeste. Hemos encendido tantas luces que las estrellas no se ven. Por eso, Pere Horts (Figueres, 1956), profesor de Filosofía de la Ciencia de la Universitat de Girona y astrónomo, creó Cel Fosc, una oenegé que lucha contra la contaminación lumínica. Sostiene Horts que la energía eléctrica a todo trapo, además de ser cara, desbarata la flora y la fauna (nosotros incluidos).

--Exponga el agravio.
--Antes, desde mi terraza, en el centro de Figueres, podía observar con el telescopio el cúmulo de galaxias de Virgo, que están a 60 millones de años luz de distancia. De repente, una noche se habían comido tres cuartas partes de las galaxias.

--¿Quién se las comió?
--La expansión de la Barcelona olímpica. En Figueres, las nuevas instalaciones de iluminación hicieron desaparecer parte del firmamento. Si no hacíamos nada, los astrónomos teníamos cielo para cuatro días.

--Vaya. De esto también tiene la culpa Maragall...
--(Ríe) Es comprensible la necesidad que condujo a los políticos a apostar por un modelo de ciudad que se basaba en la ostentación de sus atractivos, a crear una Barcelona de escaparate. No eran conscientes de los errores del modelo. Pero ahora conocemos las consecuencias de la contaminación lumínica.

--¿Qué consecuencias son esas?
--Económicas, para empezar. Nosotros, que en 1993 ya pedimos a los partidos que se estudiara el fenómeno, demostramos que haciendo unos cambios se lograba un ahorro energético de un 25%.

--¿De cuánto estamos hablando?
--Con una iluminación correcta, Catalunya podría ahorrar 30.000 millones de euros, el equivalente a 14.000 toneladas de petróleo al año. Pero las luces encendidas no solo tienen una repercusión económica.

--Dispare.
--Tienen un impacto medioambiental. Un kilovatio de energía eléctrica producida en una central térmica genera un kilo de dióxido de carbono. ¿Estamos dispuestos a asumir este perjuicio por el disfrute estético de esporádicos paseantes a altas horas de la madrugada? ¡Es una luz absolutamente gratuita!

--Visto así...
--Además, la emisión de luz artificial deficiente, en especial cuando se proyecta desde ámbitos urbanos hacia el medio natural, tiene otros efectos nocivos. La exposición del hombre a determinados tipos de luz en horas nocturnas incide en la alteración de los ritmos circadianos y en la secreción de melatonina, que influye en ciertos tipos de cáncer.

--¡Qué me dice!
--Y afecta a toda la vida nocturna de la flora y la fauna. Somos humanos y tenemos tendencia a caer en el prejuicio antropocéntrico. Creemos que aquello que nos beneficia no perjudica a nadie más. Y es falso. La luz artificial nos permite prolongar nuestras actividades, pero no ocurre lo mismo en el medio natural.

--¿Hay tanta actividad de noche?
--La actividad biológica es superior de noche que de día. Si introduces luz blanca, se rompe el equilibrio poblacional de algunas especies y se altera la reproducción de otras.

--Entiendo. Pero es que... ¡hemos estado a oscuras 15.000 años!
--¡No pedimos volver a la oscuridad! Solo queremos que se ilumine de forma correcta lo que hay que iluminar. Hay que iluminar las vías urbanas y no hay que iluminar la fachada del Banco Vitalicio, por ejemplo.

--¿Y las fachadas de la Pedrera, la torre Agbar, el Museu Dalí...?
--Solo tiene sentido iluminarlas cuando haya un porcentaje mínimo de ciudadanos en la calle que puedan disfrutar de su visión.

--No ver el cielo también tiene implicaciones metafísicas, dice.
--Dos terceras partes de la población mundial no pueden ver la Vía Láctea. ¡Nos la han robado! En Barcelona apenas se ve la luna y alguna que otra estrella muy brillante. ¡En esta época deberían poder contarse 3.000 estrellas! Eso significa que se nos escamotea el derecho de observar una parte del paisaje natural.

--¡Hombre!
--La contemplación de un cielo estrellado difícilmente deja indiferente al espíritu más corto. Te hace preguntarte cosas. Los urbanitas, además, van perdiendo la capacidad de saberse parte del entorno natural. Y eso origina una pérdida.

--Perdemos nuestra medida.
--Así es. La materia de nuestro cuerpo, excepto el hidrógeno, se generó en el seno de una o múltiples estrellas que murieron hace millones de años. Somos materia de astros.

--Y ustedes son 300 activistas. ¡La maldición de Thomas Alva Edison!
--¡No tenemos nada en contra de Edison, sino de la mala utilización de la luz! Estamos convencidos de que, de noche, fuera de la vivienda, solo hay que iluminar lo necesario. Hay que garantizar la visibilidad y la seguridad de vehículos y personas.

El Periódico de Catalunya

22 de junio de 2006

EL ERROR, ÚNICO RESULTADO POSIBLE

Mirando a mi alrededor, en mi derredor y en mi interior, sólo hay una conclusión. Lo más probable es que todo sea un error. ¿Cuántas probabilidades tenemos de acertar? PROBABILIDAD CERO.

20 de junio de 2006

De obligada lectura

ENTREVISTA al historiador Tony Judt

"Europa debe adaptar el Estado del bienestar a la inmigración"
JOSÉ MANUEL CALVO
DOMINGO - 18-06-2006
En diciembre de 1989, cuando el historiador Tony Judt cambiaba de tren en la Westbahnhof de Viena, decidió escribir un libro. Volvía de Praga, donde Václav Havel y sus compañeros hacían la revolución de terciopelo, semanas después de la caída del muro de Berlín. "Una era acaba y otra empieza", pensó. Quince años después, Judt (Londres, 58 años, profesor en Nueva York y director del Instituto Remarque) publica Postwar[Posguerra, Taurus, octubre de 2006], un gran retrato de los 60 años de reconstrucción de Europa desde 1945 que no ahorra incómodas realidades sobre la colaboración, la resistencia o la guerra fría: "La historia como desencanto de los mitos, como ruptura de ciertos recuerdos". Esta Europa que ocupa "una privilegiada situación para ofrecer al mundo algún consejo modesto sobre cómo no repetir los errores que ella cometió" y que podría ser el modelo futuro de organización internacional: "Si los europeos no se suicidan políticamente, es decir, si mantienen la unidad política, el siglo XXI podría ser el siglo de Europa, un continente próspero y estable con un modelo único que combina las libertades occidentales con la cohesión social", dice Judt en su despacho del Instituto Remarque, con ventanas que dan a Washington Square, corazón de la Universidad de Nueva York.
Pregunta. Ni la historia edulcorada ni la amnesia, propone usted al contar los últimos 60 años de Europa.
Respuesta. Hemos de tener cuidado, al librarnos de la autocomplacencia con la que se narraba la reconstrucción después de 1945, de no caer en otro tipo de autosatisfacción, la de decir: "Hay que ver, qué honrados somos". El nuevo mito sería: como ya hemos dicho la verdad y sabemos cómo fue todo, no hace falta que volvamos sobre ello. Una trágica consecuencia de esto es que hoy, en Alemania, los jóvenes dicen: "Bueno, ya sabemos toda la verdad de lo que pasó; ¿podemos, por favor, dejarlo ya?".
P. Dedica su epílogo al Holocausto y a la necesidad de mantener vivos los horrores pasados, pero no de cualquier forma.
R. Hay que mantenerlos, pero como historia, porque si lo haces como memoria, siempre inventas una nueva capa de olvido. Porque recuerdas siempre alguna cosa, recuerdas lo que te es más cómodo, o lo que te es políticamente más útil... Por eso escribí el epílogo, porque quería acabar subrayando la importancia de la historia, especialmente en la época contemporánea, cuando es tan fácil pensar que con la memoria es suficiente.
P. ¿La memoria selectiva es necesaria a veces para la supervivencia?
R. Depende de si le respondo como historiador o como ciudadano. Como ciudadano, diría: ya sea sobre 1945 o 1989, hay que decir la verdad, hay que hacer todas las preguntas. Como historiador, le diría que en estas situaciones hay un modelo: en los primeros años después de una catástrofe, como la II Guerra Mundial, o una ocupación o una guerra civil, tiene que haber un tiempo de silencio político. Y luego, normalmente una generación después y con estabilidad política y económica, la gente empieza a decir: "Un momento, así no es como fue", o "¿Estás seguro de que eso fue así?", o "Hay cosas que tenemos que decir porque no las pudimos decir antes"... Esto es lo que pasó en Alemania en los años sesenta y setenta, pero no antes, porque era imposible.
P. Tras el silencio, ¿puede llegar a ser arriesgado que haya demasiados recuerdos?
R. Sí, demasiada memoria podría ser algo malo por contraproducente. Y si se insiste en sacar a la luz todo el dolor, todos los delitos, los compromisos y colaboraciones de la gente, o de sus padres, o cosas que muchos no quieren recordar, pueden pasar un par de cosas: primero, la gente va a decir: "Mi historia es la historia verdadera, no las de los demás"; segundo, va a ocurrir... Se lo diré con un ejemplo: cuando, en los años ochenta, empezó a debatirse abiertamente en Francia todo lo del Gobierno de Vichy, uno de los primeros en hablar fue Bruno Maigret, número dos entonces del Frente Nacional de Le Pen. Maigret dijo que se alegraba mucho y que había que contar toda la verdad de la magnitud de la colaboración, porque eso demostraría que Vichy era popular, que aquel Gobierno tenía respaldo... "Il faut le dire, hay que decirlo, después de 30 años de haberlo negado, y eso me legitima a mí, a Maigret".
P. Un debate que no llegó al fondo hasta la muerte de Mitterrand, que había sido funcionario de aquel Gobierno...
R. Él representa todas las ironías y las complejidades. Si se multiplica eso por millones de franceses, es fácil ver por qué puede llegar a ser políticamente insostenible un proceso en el que se exige demasiado al recuerdo, a la memoria.
P. Es chocante leer en su libro que en Francia se sancionó a menos del 0,1% de los colaboracionistas de Vichy.
R. Mucha gente me dice: "Pero ¿es verdad eso?". Porque existe la idea, primero, de que no hubo muchos colaboracionistas, y segundo, de que todos ellos habían sido castigados. Y en realidad fueron muy numerosos, y muy pocos fueron castigados; irónicamente, hubo más castigos en países como Noruega o Dinamarca, donde se dieron los índices más bajos de colaboracionismo. Cada país tiene su propia historia: Italia, en donde fue necesario construir el mito del antifascismo, porque había habido un país fascista durante 21 años; porque el único espacio que se le dejó en Europa fue el de una república alpina neutral: si no hubiera sido por la guerra fría, Occidente y, por distintas razones, los rusos, no lo hubieran admitido. El resultado ha sido que Austria fue uno de los últimos países en los que se pudo hablar públicamente de lo que había pasado.
P. "Habría sido imposible gobernar Alemania sin alemanes después de la guerra". Por eso, en 1951, en Baviera, el 94% de los jueces y fiscales y el 77% de los funcionarios de Hacienda eran ex nazis. El 43% del cuerpo diplomático en Bonn eran antiguos miembros de las SS, y el 17%, de la Gestapo...
R. Se debió a un par de razones. Primero, no había suficiente gente cualificada que no fueran nazis, exactamente como ocurrió después del comunismo en Bulgaria, Rumania... Los únicos con títulos superiores, ingenieros o gestores habían tenido cargos en el partido comunista. Pero hubo otra razón: la decisión estratégica de norteamericanos y británicos de no castigar colectivamente, sino individualmente, porque en el derecho anglosajón cada delito es individual. El resultado es la paradoja de que todo aquel que no fue juzgado sintió que no era culpable. En los sesenta conocí a algunos alemanes que habían pertenecido al partido nazi con responsabilidades de nivel medio y hablaban de ello con toda naturalidad. Yo, un joven estudiante inglés, estaba horrorizado, pero ellos me decían: "Todo el mundo pertenecía al partido, ¿qué querías que hiciéramos?". Si se hubiera querido reconstruir el país con heroicos resistentes, habría habido 10.000 personas en total.
P. Es estremecedor el capítulo En el torbellino, sobre los efectos de la guerra fría en Hungría, Polonia, Checoslovaquia... Y cómo los intelectuales europeos, sobre todo franceses, rechazan los testimonios de la represión. "Hay que elegir entre la Unión Soviética y el bloque anglosajón", dijo Jean Paul Sartre.
R. Pasó con otros intelectuales -italianos, británicos-, pero fue especialmente fuerte en Francia. Tiene que ver con la humillación: la combinación de la catástrofe sin precedentes de 1940 en Francia -que es mucho más psicológica, aunque también militar- con lo humillante de la ocupación, y de haber sido liberados por norteamericanos y británicos. La ironía es que después de la guerra, París vuelve a ser la capital intelectual de Europa. ¿Por qué? Porque Berlín está muerta, porque el Este está bajo el comunismo, Gran Bretaña es marginal, España está bajo Franco, Italia está recuperándose de la Guerra Civil y del fascismo, América está aún muy lejos... Y los intelectuales del Este, los americanos, los españoles disidentes van a París, y hay esta ilusión que se cultiva entre los intelectuales parisienses -muy poderosos- de que Francia es, de nuevo, un país distinto, ni comunista ni angloamericano, una tercera vía. La consecuencia fue una absoluta ceguera sobre lo que pasaba en el Este. A eso hay que añadir esa idea de que las personas que saben, porque lo han visto o sufrido, son malos testigos por definición: si has experimentado el comunismo, ya no eres objetivo a la hora de hablar, porque lo has sufrido, porque eres una víctima. "No escuchéis a los que gritan socorro, porque no saben de lo que hablan". En la medida en que eres víctima, no eres fiable.
P. ¿Hay alguna conexión entre esto y la corriente intelectual europea antiamericana?
R. El antiamericanismo era, en algunos países, más fuerte entre intelectuales y artistas que entre las masas. No fue sólo la humillación de la liberación o del Plan Marshall, sino la visión de América: todo lo que era intranquilizador sobre el futuro -la industrialización, la modernización, la velocidad, la pérdida de las certezas-, de alguna manera estaba simbolizado por América. No tenía que ver con la derecha o la izquierda; la extrema derecha fue muy antiamericana, porque creía que América eran los judíos y el cosmopolitismo y la amenaza a las identidades nacionales... y después de la guerra, lo fue la izquierda. No era tanto político como cultural, y se trataba del miedo al cambio. Aunque la guerra lo trastornó todo, muchos de los hábitos culturales de los años veinte estaban aún presentes en Europa en los años cuarenta y cincuenta, y uno era esta visión de América como un lugar extraño, ajeno.
P. El viejo orden concluye con Mijaíl Gorbachov, con la caída del muro. ¿Los que vivían al otro lado se imaginaban algo así?
R. Yo iba a Europa del Este en los ochenta con una organización dedicada a llevar ilegalmente libros a Checoslovaquia. Conocí a optimistas y pesimistas, pero nadie tenía expectativas de un cambio inmediato. Su gran esperanza era que Gorbachov ayudara a reformar a los comunistas en Hungría o que los comunistas polacos llegaran a algún acuerdo con Solidaridad.
P. ¿Cómo se explica ahora la catástrofe de los Balcanes?
R. Muchos en Occidente cayeron en la ilusión de que Yugoslavia era un lugar de compromiso; la izquierda podía creer que Tito había inventado, con éxito, un comunismo autónomo, y la derecha podía pensar que era un régimen comunista, pero occidental. Y todos tardaron mucho en enterarse de lo que pasaba; Tito -hablábamos de olvidar el pasado- había manejado muy bien la historia: la tragedia de la guerra, las masacres entre croatas y serbios... y caímos en el sueño de un Estado multicultural y multinacional. Luego, frente al problema de política exterior y al reto moral del enfrentamiento, no hubo capacidad de respuesta colectiva. El Ejército yugoslavo y los paramilitares serbios podrían haber sido derrotados por una división de soldados británicos. Pero nadie tuvo la voluntad política de hacerlo.
P. E intervinieron los norteamericanos...
R. Intervinieron en 1995, y lo que hicieron, insisto, es algo que británicos y franceses podrían haber hecho perfectamente. Desde el punto de vista bosnio o croata, fue doblemente catastrófico: primero, Europa no hace nada, y después, América tarda en llegar. No había una voz común europea que les dijera a los serbios que tenían que entregar a los criminales de guerra o que tenían que pactar. La historia que Europa se había contado a sí misma desde 1945 hasta 1989, la historia de una nueva Europa basada en la paz, la cooperación y las alianzas económicas, hacía muy difícil imaginar una guerra, un conflicto con limpieza étnica fascista. Por eso fue tan terrible.
P. ¿De qué cosas debe avergonzarse Europa?
R. Bueno, ya hemos hablado de una, Yugoslavia. Otra fue, durante mucho tiempo, el silencio sobre el pasado; si se hubiera parado el reloj en los años setenta, tendríamos mucho de lo que avergonzarnos. Otra más: la paradoja, muy embarazosa, de que Europa occidental se reconstruyó con gran éxito en parte porque Europa oriental no estaba presente. Los intelectuales europeos tienen una gran responsabilidad por no haber reflexionado correctamente sobre el comunismo, igual que fracasaron en los años treinta con el fascismo, con lo que la división entre Este y Oeste es más profunda de lo que tendría que ser. Diría que Europa occidental no supo reaccionar ni rápida ni entusiásticamente en 1989, y, como resultado, complicó durante un tiempo un proceso de integración política que debería haber sido más fácil.
P. ¿Y la lista de las cosas de las que pueden enorgullecerse los europeos?
R. ¡Oh, Dios mío! Un montón. Lo principal es que era impensable, en 1945, que las cosas fueran como fueron después. ¿Cuáles eran las perspectivas? Un probable retorno al fascismo en muchos países; porque era una respuesta obvia a las experiencias de la guerra, a las privaciones... Otra posibilidad era la implantación del comunismo en Italia, quizá en Francia, en Bélgica... Y nadie podía haber soñado que Europa iba a recuperarse en menos de 50 años; algo inimaginable al contemplar el grado de destrucción económica y moral de 1940 a 1945. Era muy difícil recuperar la idea de civilización europea. Que Europa sea lo que es hoy es asombroso. Segundo, Europa ha logrado algo que ningún otro grupo de países ha hecho: mantener las autonomías nacionales -el Estado español, el británico, el alemán-, dando al mismo tiempo auténtico poder de iniciativa a organismos supranacionales.
P. ¿Qué errores de fondo, de los que no se habla lo suficiente, está cometiendo Europa?
R. Creo que es un gran error que llevemos 25 años sin reflexionar en serio sobre las implicaciones de la inmigración ni sobre las sociedades multiculturales y multirreligiosas. El resultado es que políticos como Le Pen tienen mucho campo. Creo que es grave no haber reformado los sistemas educativos: tenemos grandes universidades con cientos de miles de estudiantes sin perspectivas de empleo y con títulos devaluados. Y debo decir que mi generación, la del baby boom, ha demostrado ser políticamente desastrosa: tenemos políticos de segunda o tercera categoría. Si se compara con la generación posterior a la guerra mundial -y lo mismo ocurre aquí, en EE UU-, la diferencia es evidente. No tenemos líderes políticos, en Europa o en Norteamérica, capaces de hablar de los desafíos actuales, y mucho menos de los futuros.
P. ¿Cuáles son esos retos?
R. Hablaré de dos. El Estado del bienestar fue un gran éxito europeo. La combinación de prosperidad y seguridad se dio mejor en países pequeños y ricos como Holanda, Suecia o Dinamarca. Ahí es donde la presencia de comunidades muy distintas -por el color de la piel, la religión, el idioma- es más difícil de asumir. El reto, para todos, es mantener las grandes virtudes del Estado del bienestar al tiempo que se incorpora a los inmigrantes, sin provocar el ascenso de políticas antiinmigración que capten al electorado de la derecha o de la izquierda. Es decir, Europa debe adaptar el Estado del bienestar a la inmigración, rediseñar el Estado de bienestar sin hacer el juego al multiculturalismo extremo ni al nacionalismo, para reconstruirlo en sociedades mezcladas para las que no estaba pensado.
P. ¿Y el segundo?
R. El segundo sería fijar límites a la expansión de Europa, la única zona del mundo, con Israel, que no define sus fronteras. Es un conflicto, porque si defines las fronteras, vas a tener un problema con la gente que se queda fuera; pero si no las defines, vas a tener el problema en casa, porque el electorado, de España, de Francia o de donde sea, te va a decir: "Un momento, ¿vamos a pagar dinero a los turcos, a los bielorrusos, a los ucranios, y ellos van a venir aquí y van a ocupar nuestros empleos?". Yo no tengo respuestas, y sé por experiencia -en Turquía, en Macedonia, en otros lugares- que lo mejor que tiene Europa es la promesa de que va a llegar hasta ti. La diferencia entre EE UU y Europa es ésa: EE UU es un sueño, el estilo de vida americano, pero tienes que ir allí, es un sueño individual, privado: te metes en un barco, en un avión, y vas a América, y prosperas y eres libre, etcétera. Pero Europa... tú estás donde estás, y Europa te llega. Estás en Macedonia, en Serbia, en Turquía, en Ucrania... y Europa llega: te haces europeo donde vives, es algo maravilloso. Pero tiene que haber un límite.
P. ¿Dónde está ese límite?
R. Hay que pensarlo y decidirlo, y entiendo que es algo terrible, porque los países que se queden fuera probablemente no tendrán posibilidades de convertirse en democracias estables, con lo que, aparte de lo que eso supone, nos estamos creando malos vecinos. Pero en algún momento hay que decir: Europa llega hasta aquí.

¿Por qué El País mete esta información en Negocios?

Hasta hace poco, cuando tenía entre mis manos El País dominical, había una sección que "nunca me daba tiempo a leer" o que, incluso, excluía conscientemente de mi lectura. La sección de Negocios. Sabía que en esas hojas se encontraban muchas de las informaciones más interesantes e influyentes para la sociedad, pero por holgazanería pasaba. Pues bien, ahora intento que ocupe la primera parte de mi revisión de prensa. Por ser precisamente consciente de esto, de que la mayoría de la gente pasa de las páginas anaranjadas, me parece una incompetencia que El País haya incluído en esta sección este artículo. En un modesto intento de recuperar este artículo de interés general y urgente para nuestra sociedad, reproduzco a continuación este trabajo de mi respetado Ignacio Cembrero.

España sextuplica su mano de obra extranjera Un estudio de la OCDE subraya que el 42% de los inmigrantes ocupan empleos que no son acordes con su formación
IGNACIO CEMBRERO
NEGOCIOS - Economía - 18-06-2006

Los datos son contundentes. La OCDE acaba de publicar el informe Perspectivas de las migraciones internacionales, y en él se recalca que la inmigración impulsa el crecimiento, flexibiliza el mercado laboral y no quita el empleo a la población autóctona ni repercute negativamente en Hacienda.
España ostenta varios récords mundiales en materia de inmigración. El más llamativo es que en una década (1994-2004) ha aumentado un 541% el empleo desempeñado por extranjeros. Este y otros datos sobre la magnitud de la inmigración en España, comparada con los demás países desarrollados, quedan puestos de relieve en el estudio Perspectivas de las migraciones internacionales que la OCDE acaba de publicar en París. El informe compara en varias tablas estadísticas el fenómeno migratorio en los países de la OCDE. Saca así a la luz algunos datos llamativos sobre España. De los 30 países miembros de la organización fue, en 2004, el que más inmigrantes recibió (645.000) después de Estados Unidos casi siete veces más poblado que España.Ese año fue también el segundo país desarrollado, después de Eslovaquia, en el que, con relación a 2003, en mayor proporción (50%) aumentó el número de inmigrantes. En Eslovaquia, sin embargo, la población extranjera sigue siendo muy reducida. Más llamativo aún: España ostenta el récord mundial de incremento del empleo desempeñado por extranjeros. Entre 1994 y 2004 creció un 541,6% o se sextuplicó. Italia ocupa un segundo lugar (322%), lejos del primero.
Otro dato sorprendente, compartido con algunos países del sur de Europa y con Austria, es que la tasa de actividad de los inmigrantes rebasa en España a la de los autóctonos. Inversamente hay más jóvenes españoles (de 15 a 24 años) en paro que extranjeros. El paro de larga duración afecta menos a los inmigrantes que a los españoles. Hay, por último, más extranjeros que españoles que han rebasado los 55 años y que continuan trabajando.
Llegadas recientesPese a todo, en 2004 España sólo figuraba en el décimo puesto de la OCDE por porcentaje de extranjeros (11,2%) sobre el total de la población activa porque, a diferencia de Francia o de Alemania, la inmigración ha sido masiva pero muy reciente. Aun así España ya supera al Reino Unido y a los Países Bajos. La inmigración en España tiene también un lado negativo. Es el país en el que hay más extranjeros desclasificados. Un 42% no ocupan empleos acordes con su nivel de educación. Aunque en menor medida (25%), también los españoles son subvalorados a la hora de ser contratados.
"Los inmigrantes del Cono Sur y los centroeuropeos suelen tener formación pero por varios motivos -uno de ellos la barrera de la lengua para los europeos- no se les saca todo el partido", señala Jean-Christophe Dumont, uno de los tres autores del informe.
Otro triste récord español en la OCDE es el de la precariedad del empleo. Casi el 45% de los inmigrantes desempeñan trabajos eventuales, un porcentaje que también es elevado, pero menos, entre la población autóctona.
El reparto de la inmigración por sectores de actividad en España es bastante distinto del resto de la OCDE. La construcción absorbe nada menos que el 16,3% de la mano de obra extranjera, seguida por la industria manufacturera (13,6%) y el servicio doméstico (12,2%). En este área, y en la agricultura, España y Grecia se sitúan a la cabeza por la proporción de extranjeros que emplean.
"La aparición de un servicio doméstico relativamente barato está permitiendo a las mujeres formadas incorporarse al mercado de trabajo", resalta Dumont. "Este y otros ejemplos ponen de relieve la complementaridad entre la mano de obra extranjera y la autóctona".
"Los trabajadores extranjeros", señala el informe, "muestran [en España] una fuerte especialización sectorial en función de sus orígenes: los africanos se dedican a la agricultura, los europeos a la industria y los latinoamericanos a la construcción y a los servicios". La hostelería requiere un cierto conocimiento del idioma del país, de ahí la presencia de los latinos.
Aunque no se atreve a hacer una estimación, Dumont no tiene dudas de que, especialmente en el caso de España, la inmigración ha impulsado el PIB. "Es un país con una fecundidad de las más bajas en el que el desembarco de extranjeros ha sido un dinamizador económico", asegura.
Otro tanto sucede en varios países desarrollados y algunos, como el Reino Unido, lo han medido mediante estudios: el 16% del crecimiento es achacable a la inmigración. El impacto sobre la renta per cápita es más discutible, pero en ese país lo evaluan en un 0,15%.
Dumont rechaza tajantemente que los extranjeros compitan con los autóctonos en el mercado de trabajo -insiste en que son complementarios- y resalta que la inmigración flexibiliza el mercado laboral e incrementa la movilidad de la mano de obra en países como España donde es reacia a trasladarse de ciudad.
¿Todo son ventajas? No. A corto plazo puede reducir el sueldo medio, pero de forma casi despreciable y la tendencia se invierte a medio y largo plazo.

22 de mayo de 2006

Pataleta

La mediatización del dolor nos ha hecho percibirlo a través del filtro de la ficción. Sin embargo, cuando realmente alcanzamos a percibirlo, cuando nos raja el pecho y nos desangra, todos los esquemas en los que basamos nuestra experiencia se revuelven, y el desasosiego lo rompe todo. El dolor y el miedo. Los que realmente destrozan la vida. Cuando tienes en frente a personas que te lo narran, pasas de la tristeza al dolor, del dolor a la rabia y, entonces... Entonces sientes odio. Frente a mi, demasiada gente me ha contado como unos desgraciados destrozan o/y destrozaron sus vidas. He tenido que dejar de ver un documental que están emitiendo en La 2 sobre el campo de concentración de Treblinka. Una vez más, mi razón se ha visto sobrepasada por el interrogante de cómo los seres humanos podemos llegar a ser tan despiadados, tan criminales, tan aborrecibles. Y, lo peor. Si yo misma, en determinadas circunstancias, podrías pasar ese umbral. La experiencia me dice que no. Sin embargo, ellos para mi son héroes. Dolor con nombres y caras de amigos que han compartido conmigo sus desgraciadas vidas. Y, entonces, sientes que no puedes más. Que no podrás aguantar una sola palabra más. Que te derrumbas mientras tu cuerpo tiembla y sabes que ya no puedes contener más las lágrimas bajo los párpados. El dolor está en todas partes. Y todos somos cómplices. Aborrezco escuchar en la radio obtusas disertaciones sobre "la sinrazón de dar más protagonismo a la inmigración que llega en cayucos que la que llega por los aeropuertos de América Latina". Quizás porque los aviones no se hunden en el mar tan a menudo, aunque sus pasajeros sí que se hunden también en la miseria, pedazo de cenutrio. . Aborrezco cómo las fuerzas marroquíes masacraban a la población saharaui en El Aaiún mientras la Comisión de Derechos Humanos de la ONU tomaba té en el hotel. Aborrezco a los progres profesionales y defensores ecuánimes de la humanidad con métodos más fascistoides que los que más. Aborrezco a los que se manifiestan en nombre de la libertad y se dedican al golpismo verbal en el Parlamento porque nunca se creyeron esto de la democraciaY aborrezco todo aquello que se sitúe por encima de la vida humana, de las PERSONAS. ¿Qué coño somos? Ya sé que todo esto que digo no vale una mierda. Y, por encima de todo, que hay seres humanos que merecen llamarse así, y que tienen corazón y que no son hienas.

Mientras, sígamos todos discerniendo sobre la bondad de la nacionalización de los hidrocarburos -aunque mi interés nacional me lleve a preocuparme por quien me da de comer cada mañana, MamiRepsol-; sígamos buscando soluciones al "problema de la inmigración"-aunque el problema me da a mi que lo es para ellos-, y, sobretodo, sígamos fustigándonos un poco de vez en cuando por la mala conciencia de no ser todo lo solidarios, justos y progres que nos gustaría ser.

Buenas noches desde mi pataleta sin complejos.Ah! Y, por favor, desde mi más modestísisisisima opinión. Basta ya de tanta mediocridad.

21 de mayo de 2006

Arboleda de tejados

Cristalina, brillante, húmeda.
Bañada en sal entre tejados.
Brisa que juega con las faldas de lino en verano.
Colchón de hojas doradas de mi reposo otoñal.
Canaleta traviesa, chorro de agua de lluvia
que me sorprende sin paragüas.
Baile, danza, rito. Descalza y sinuosa.
Vaporosa, Volátil, Etérea.
Pero a mi vera siempre.
Tarareo constante e ininteligible.
Sabeedora de su poder con impunidad
Vela por el misterio de su silencio.
Se muerde un labio y mira atrás.
Rumorea un verso y cae en un nuevo sueño.
Pasea por los tejados, baja por chimeneas,
indaga en los trasteros y retoza en camas ajenas.
Pero a mi vera siempre.
Sube a una mesa, arremanga su falda y baila.
Cubre con un pañuelo la mirada de su amante.
Toca las palmas, jalea, se sonroja, da vueltas
Y vueltas y vueltas y canta y vuela y vuela….
en una arboleda de tejados.

Un brindis

Subida a los tacones de charol verde pistacho camino sintiendo los pasos, dibujando un trazo en las piedras de mi barrio Cimadevilla. Sin pensarlo, giro a la izquierda y me siento en la Plaza del Amor. Pienso en las pinzas de madera de tender la ropa. Veo una colada tendida en un balcón en la que ondean en la brisa marina retratos de mis pilares. Mi familia, mis amigos, mi enamorado. Y me los imagino todos juntos, en la Plaza. Una mesa de madera, en medio una botella de sidra y, alrededor, todos ellos, que soy yo. Llamo por teléfono a mi hermana. Nos contamos las cosas que no aparecerían en una biografía. Lo que más hecho de menos. Llamo a mi madre. Nos reímos, nos decimos cuánto nos queremos y nos echamos de menos. Llamo a Lydia. Está en una rueda de prensa. Hoy no podrá ser. Pensaba que me cogería el teléfono y que, de pronto, escucharía su voz muy cerca. Pensaba que estaría aquí, en Gijón. Llamo a Lola. Contestador Automático. Me esperan. Tengo que dejar la plaza del Amor. Aquí he visto las fotos más hermosas. Aquellas que sólo retienen mis pupilas. Padres, hijos, abuelos, perros, palomas, corchos de botellas que ahora son risas,… Todos jugando con la vida. Haciendole cosquillitas. La música: un acento sin complejos. Vuelvo a danzar por mis calles. Click, clack,click, clack. ¿Qué íntima tentación tendremos las mujeres con los tacones?. ¿Quizás la búsqueda de la feminidad que los años nos fueron limando? De fondo, Lucía. Una anciana esclavizada por el miedo que la guerra civil le dejó a quemarropa. Saco las llaves del bolso. Escucho la voz de Javier. Me siento en sus rodillas y balanceo mis piernas. Recuesto mi rostro en su hombro. Me pregunta qué tal todo. Le propongo un brindis con vino gaditano. Por la Plaza del Amor.

4 de abril de 2006

No más en nuestro nombre

Un informe de la Fundación Santa María muestra la “aceleración del proceso de secularización” debido a que “los jóvenes no encuentran modelos de religiosidad atrayentes”
Fecha de publicación: 04/04/2006 17:04
VERITAS -AGENCIA CATÓLICA DE NOTICIAS DE ESPAÑA-
Lugar: Madrid

(VERITAS) La Fundación Santa María presentó hoy en Madrid el estudio “Jóvenes Españoles 2005” en el que analizan en profundidad los diferentes aspectos que configuran el perfil de los jóvenes españoles de hoy. Entre los datos ofrecidos por este informe, se encuentra que “hace diez años los jóvenes que se consideraban católicos eran el 77% y hoy, por primera vez en la historia, no llegan al 50%” y culpan los autores de este informe de la “precipitada aceleración del proceso de secularización” a que “los jóvenes no encuentran modelos de religiosidad atrayentes”.

Otras de las causas, que propone este informe son “la creciente secularización de la sociedad, los cambios políticos en una dirección claramente laicista y la desconfianza que suscita la Iglesia entre los jóvenes”. La situación religiosa de los jóvenes es también mostrada en este informe y sus datos ofrecen que sólo el 10% de los jóvenes se declara católico comprometido frente a un 20% que se caracteriza por la indiferencia religiosa, agnosticismo o ateismo.

Respecto a la familia, el informe constata entre los jóvenes “un pluralismo en las apreciaciones de lo que constituye hoy una familia, aunque sigue predominando la concepción del hogar constituido por un padre, una madre y un hijo, unidos en matrimonio”. Los jóvenes, destaca el informe, “valoran el matrimonio pero lo retardan, valoran tener hijos pero los reducen y tienden a ser más fieles a la pareja a pesar de aumentar las separaciones y divorcios”.