21 de mayo de 2006

Arboleda de tejados

Cristalina, brillante, húmeda.
Bañada en sal entre tejados.
Brisa que juega con las faldas de lino en verano.
Colchón de hojas doradas de mi reposo otoñal.
Canaleta traviesa, chorro de agua de lluvia
que me sorprende sin paragüas.
Baile, danza, rito. Descalza y sinuosa.
Vaporosa, Volátil, Etérea.
Pero a mi vera siempre.
Tarareo constante e ininteligible.
Sabeedora de su poder con impunidad
Vela por el misterio de su silencio.
Se muerde un labio y mira atrás.
Rumorea un verso y cae en un nuevo sueño.
Pasea por los tejados, baja por chimeneas,
indaga en los trasteros y retoza en camas ajenas.
Pero a mi vera siempre.
Sube a una mesa, arremanga su falda y baila.
Cubre con un pañuelo la mirada de su amante.
Toca las palmas, jalea, se sonroja, da vueltas
Y vueltas y vueltas y canta y vuela y vuela….
en una arboleda de tejados.

2 comentarios:

Ana dijo...

Mu bonito !!!!!!!!!!!!!
"Llamo a Lydia... Llamo a Lola..." De mí no te acuerdas???
Snifffffffffffff

Anónimo dijo...

Lo sabía. Cómo eres. Vamos a ver contigo hable hace menos tiempo que con ellas. Lo sabíaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa